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PredicaciĆ³n del domingo 12 de noviembre 2023 Horizonte Tequisquiapan Predicador: Hugo Ventura
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PredicaciĆ³n del domingo 12 de noviembre 2023 Horizonte Tequisquiapan Predicador: Hugo Ventura
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PredicaciĆ³n del domingo 12 de noviembre 2023 Horizonte Tequisquiapan Predicador: Hugo Ventura
We are a church that trusts, walks, and communicates with Christ. We have been studying the Book of Ephesians for the past few months. Last week, we celebrated our sixth anniversary and took a break from the series. Today, we will continue with Ephesians chapter 6, verses 1-3, discussing the relationship between children and parents. It is important for us as parents to instruct our children in the ways of the Lord and to permeate their lives with the word of God. We must utilize everyday moments to teach them and guide them in the path of righteousness. Somos una iglesia que confĆa, camina y comunica a Cristo. AcompƔƱanos domingo a domingo. Te esperamos. Para los que nos estĆ”n visitando, hemos estudiado la Carta a los Efesios durante los Ćŗltimos meses. Hace ocho dĆas tuvimos el privilegio de que estuviera Kike acĆ”, celebramos el sexto aniversario. Hicimos una pausa en la serie, pero el dĆa de hoy vamos a convivir. Vamos a continuar, perdĆ³n, me quedĆ© pensando. Kike me escribiĆ³ tambiĆ©n al otro dĆa y estaba muy contento y agradecido de la hospitalidad y que se habĆa sentido muy amada, me habĆa estado muy a gusto. Entonces me mandĆ³ tambiĆ©n que les agradeciera, que les mandara muchos saludos. Pero bueno, vamos a retomar nuestra serie en Efesios. El dĆa de hoy vamos a ver Efesios capĆtulo 6, versĆculo 1 al 3. AsĆ que voy a pedirte que te pongas de pie por favor para leerlo. Efesios capĆtulo 6, versĆculo 1 al 3. Vamos a hablar pues de este tema respecto a los hijos, pero tambiĆ©n implica a los padres y rogar a Dios que nos guĆe en su palabra que es verdad y que nos santifica. Entonces voy a leer versĆculo 1, tĆŗ lees versĆculo 2, va a aparecer ahĆ en pantalla y juntos leemos el versĆculo 3. Dice, Efesios 6, 1. Hijos, obedezcan a sus padres en el SeƱor porque esto es justo. Juntos, para que te vaya bien y para que tengas larga vida sobre la tierra. SeƱor, muchas gracias por tu palabra una vez mĆ”s. Gracias porque es un privilegio el estar ante ti SeƱor y recordar que es tu palabra lo que guĆa SeƱor y lo que marca y lo que establece SeƱor. CĆ³mo es que funcionan las cosas y aĆŗn la familia, la paternidad, el ser hijo, todo esto tĆŗ lo has dejado establecido y diseƱado para un correcto funcionamiento y que dĆ© gloria a tu nombre SeƱor. Ante tanto ataque y distintos puntos de vista en cĆ³mo llevar a cabo el funcionamiento de una familia, de una paternidad, de ser hijo SeƱor, tenemos la fuente de toda verdad AsĆ que tĆŗ eres el creador, eres el diseƱador, pero tambiĆ©n lo dejaste la manera correcta SeƱor porque tĆŗ tienes un corazĆ³n, como menciona este mandamiento que estudiaremos, que quieres que nos vaya bien SeƱor. AsĆ que Padre yo te ruego que abra nuestro entendimiento, que abra nuestros ojos SeƱor para poder entenderte a ti, entender tu palabra SeƱor y que SeƱor seamos transformados conforme a tu voluntad. Exalta a Cristo SeƱor en cuyo nombre oramos. AmĆ©n. ĀæPodemos tomar nuestro asiento hermanos? Llevamos ya buen tiempo estudiando Efesios, varios meses estudiando Efesios y sabemos que es una carta que se dirige a una iglesia, una iglesia en Ćfeso a la cual podrĆamos aplicar tambiĆ©n directamente porque dice desde Efesios 1 a 1 estĆ” dirigida a los santos en Ćfeso. Cuando se refiere a santos habla de apartado para Dios, de aquellos que han creĆdo en Cristo y como creyentes todos los que hemos creĆdo en JesĆŗs ahora somos igual santos y apartados para Ćl. De tal manera que esta carta es dirigida tambiĆ©n para cualquier creyente en cualquier Ć©poca en este caso para nosotros el dĆa de hoy. Ya vimos del capĆtulo 1 al capĆtulo 3 de Efesios cĆ³mo Pablo puso los fundamentos de nuestra fe exaltando a Cristo como Ćŗnico autor de nuestra salvaciĆ³n por su gracia, por su misericordia. Ćl nos eligiĆ³, nos adoptĆ³, nos perdonĆ³, nos dio vida cuando estĆ”bamos muertos de nuestros delitos y pecados. De tal manera que capĆtulo 1 al 3 tiene el propĆ³sito de exaltar a Cristo y de asombrarnos ante la salvaciĆ³n y la identidad que tenemos Ćŗnicamente por los mĆ©ritos de JesĆŗs. Y a partir del capĆtulo 4 despuĆ©s de poner el fundamento que somos hijos amados, perdonados, sellados por el EspĆritu Santo, capĆtulo 4 comenzĆ³ hablando que esa fe iba a producir un fruto que era que anduviĆ©ramos de una manera digna del llamamiento o la vocaciĆ³n con la que hemos sido llamados empezĆ³ en capĆtulo 4 versĆculo 1. A travĆ©s de capĆtulo 4, capĆtulo 5 y capĆtulo 6 empieza Pablo a describir el resultado de una vida de una vida que ha sido salvada y transformada por Cristo y menciona cĆ³mo es que alguien que realmente ha creĆdo en JesĆŗs lo manifestarĆ” en una manera diferente de vivir. Y el dĆa de hoy vamos a ver que esto tambiĆ©n afecta o tambiĆ©n repercute en nuestra manera de ser hijos. La siguiente semana veremos el tema de ser padres pero vamos a ver cĆ³mo va tambiĆ©n muy de la mano. Ya hace quince dĆas, ya hace tres semanas hablamos del tema de la sumisiĆ³n de las esposas a los esposos, antes hablĆ”bamos de la sumisiĆ³n a las autoridades y tambiĆ©n hablĆ”bamos del amor bĆblico de una esposa a una esposa. El dĆa de hoy toca el tema de esta relaciĆ³n entre padres e hijos. Y es mi anhelo, de verdad, a lo mejor tĆŗ dices bueno, yo ahorita ya no estoy, ya ni soy hijo o todavĆa no tengo hijos pero es bueno capacitar. Yo recuerdo en algĆŗn momento, cuando ya ni me casaba ni nada, no mal ni estaba ni figuraba en mi vida, una de las primeras conferencias que asistĆ era precisamente se llamaba Parenting, o sea de papĆ”s, de cĆ³mo ejercer la crianza y todo eso y Dios me hablĆ³ y me capacitĆ³. Ya despuĆ©s vi que en la prĆ”ctica hay otras cuestiones pero es de verdad, mi anhelo tambiĆ©n, no sĆ© en quĆ© tapeces de tu vida pero yo sĆ© que Dios quiere hablarte, quizĆ”s quiere capacitarte, quizĆ”s quiere a lo mejor hasta capacitarte para que puedas instruir a mĆ”s personas pero al final del dĆa que podamos crecer y todo esto conforme a la palabra de Dios que ante tanta corriente filosofĆa y manera de llevar a cabo una familia nos apeguemos a la fuente de toda verdad, que es la palabra de Dios de aquel que creĆ³ la familia, que creĆ³ todas estas relaciones y que sabe perfectamente cĆ³mo deben funcionar. AsĆ que en el mapa del dĆa de hoy puse primero el deber de los hijos, segundo cuĆ”nto dura ese deber, el tercero es sobre quĆ© se fundamenta ese deber importante tambiĆ©n para nosotros, como lo veremos, el ser intencionales en permear a nuestros hijos de la palabra, de su iglesia. Ahora, antes de exponer este pataje tambiĆ©n, habĆa una carga en mĆ tambiĆ©n, sĆ© que hay jovencitos aquĆ, hay personas que todavĆa son hijos que estĆ”n dentro del techo todavĆa de sus papĆ”s y tambiĆ©n la palabra de Dios tiene mucho que hablarmos el dĆa de hoy. Hace una semana que recordĆ”bamos los seis aƱos y me mostraba Juanito, por ejemplo, las fotos de Johnny, de Bach y de Alondriz estĆ”n pequeƱitos, ya pasaron seis aƱos y ahorita, por gracia de Dios, he podido ver tambiĆ©n cĆ³mo en ellos se ha ido, por gracia de Dios, estableciendo su fe en JesĆŗs, pero hemos visto tambiĆ©n otro tipo de escenarios en otros niƱos que ya no estĆ”n aquĆ o cuestiones asĆ. Es mi anhelo que realmente Dios pueda hablarte tambiĆ©n el dĆa de hoy a ti hijo, a ti joven. Entonces, comienza diciendo hijos, obedezcan a sus padres en el SeƱor porque esto es justo. Hay algo interesante en este pasaje y es que en versĆculo 4 se refiere a los papĆ”s. Yo me preguntaba, Āæpor quĆ© no le hablĆ³ primero a los papĆ”s? Primero comenzĆ³ hablando a los hijos. Esto, mi hermano, y esto es para papĆ”s, es inevitable desligar y hablar a los puros hijos sin hablar a los papĆ”s. Es importante esto, mis hermanos. Aunque dentro de ocho dĆas profundizaremos el tema de la paternidad, la Escritura deja primordialmente la instrucciĆ³n a los padres. DecĆamos en broma, ah, deberĆan de estar aquĆ los niƱos para que escuchen al pastor predicĆ”ndole a los hijos. EscĆŗchame bien esto, mi hermano. Desde el Antiguo Testamento, desde el diseƱo de Dios, la instrucciĆ³n a los hijos ha sido designar a los padres, no al pastor, no a los maestros de su escuela cristiana pudieran ir. Ha quedado en manos de los padres, por eso va a hablar en versĆculo 4, padres, no provoquen a iras sino crĆenos en la disciplina e instrucciĆ³n del SeƱor. Mira cĆ³mo lo dice desde el Antiguo Testamento, Deuteronomio capĆtulo 6. EstĆ” este punto, el pueblo de Israel antes de entrar a la tierra prometida y viene esta instrucciĆ³n de MoisĆ©s a los padres de Israel. Y estĆ” hablando a los papĆ”s de Israel. Mira lo que les dice. Estas palabras que yo te mando hoy estarĆ”n sobre tu corazĆ³n. Nos comienza con la importancia de que primero como papĆ”s teƱan que estar llenos de la palabra de Dios. Y luego continĆŗa versĆculo 7. Las enseƱarĆ”s diligentemente a tus hijos y hablarĆ”s de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. Lo que vemos acĆ” es la instrucciĆ³n de Dios a los padres como principales responsables de enseƱar a sus hijos la palabra de Dios, de andar en el camino de Dios. Ahora, me gusta porque este pasaje describe situaciones cotidianas del dĆa. Dice, hablarĆ”s con ellos cuando te sientes en tu casa, cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. PapĆ”s, quiero poner un parĆ©ntesis primero. Estoy lejos y clama por mĆ tambiĆ©n en mi paternidad. Quiero llegar a ese punto de poder realmente habitar y utilizar cada situaciĆ³n para llevar a la palabra. No te lo vengo aquĆ a hablar como yo llevo a la perfecciĆ³n esto, es una batalla. Pero el hecho que estĆ© batallando no significa que Dios no establezca y espere algo de cada uno de nosotros. Ahora, me gusta que habla de la cotidianidad porque muchas veces, si te soy honesto como papĆ”, muchas veces batallamos como en el tema de, ah, es que mis hijos, nos imaginamos como que tenemos que sentarlos y hacer un servicio y el tiempo en alabanza y el tiempo de pasar la palabra de Dios. Y entonces queremos como papĆ”s volvernos como una especie de teĆ³logo y predicador ahĆ. Y nuestros hijos, pues, a los dos o tres minutos ya perdieron toda la atenciĆ³n, si bien te van los dos o tres minutos. Lo que vemos aquĆ es que en la instrucciĆ³n Dios les dice, mire, ustedes como papĆ”s utilicen los momentos cotidianos en el diario vivir, cuando se acuesten, cuando vayan por la calle, cuando anden por ahĆ caminando con alguna otra persona, cualquier situaciĆ³n utilĆcenla para apuntar a sus hijos y darles instrucciones, darles situaciones de la vida real que se apegan a la palabra de Dios. Ahora, toda la enseƱanza, toda la informaciĆ³n, mis hermanos. Estoy hablando esto como papĆ” porque, te repito, espero que Dios nos capacite primeramente a los papĆ”s como principales responsables de transmitir esto a nuestros hijos. Y todo esto de transmitir informaciĆ³n aĆŗn en situaciones informales, la palabra de Dios nos muestra tambiĆ©n que debe ser respaldado de una vida piadosa, de una vida coherente. ĀæCuĆ”ntas veces no hemos sido o hemos tenido ejemplos de personas que nos hablan de un montĆ³n de, y a lo mejor creciste en un hogar asĆ, y te hablaban un montĆ³n de Biblia, y es que mira, y te sentaban, y oraban y versĆculos, pero apenas pasaban algunos minutos y ya veĆas a tus papĆ”s agarrĆ”ndose del chongo, y faltĆ”ndose al respeto, y gritĆ”ndose, y haciendo un montĆ³n de cosas. Y muchas veces hemos estado ahĆ honestamente, hermanos. Y el tema es que la enseƱanza debe de ir respaldado tambiĆ©n por una vida piadosa, una vida personal, una vida coherente a lo que estamos enseƱando. La Biblia enseƱa en cuanto a la educaciĆ³n de los padres hacia los hijos, y ya lo sabemos dentro de ocho dĆas, que primero debe haber instrucciĆ³n, despuĆ©s debe haber una vida coherente, una vida piadosa, que respalde lo que estamos enseƱando, y tercero, tiene que haber tambiĆ©n una disciplina, cuando nuestros hijos no estĆ”n obedeciendo o atendiendo a la palabra de Dios. De ahĆ que en Hebreos 12 habla de no tener en poco la disciplina, sino contrario a eso, que Dios al que ama, disciplina. Entonces, quiero poner esto como base, puse ahĆ en pantalla la educaciĆ³n, podemos resumirla en instrucciĆ³n, un testimonio personal o una vida coherente, y disciplina, cuando esa instrucciĆ³n no es correspondida o es desobedecida. Eso suena muy sencillo, Āæno? Si tĆŗ eres papĆ”, suena mĆ”s sencillo de lo que parece. Pero es lo que Dios espera. Ahora, quiero decir esto tambiĆ©n antes de entrar de lleno a lo que Dios espera, o el deber de los hijos. Mi hermano, papĆ”, mamĆ” tambiĆ©n, porque versĆculo 4 se refiere a papĆ” y mamĆ”, el llamado que Dios nos da de instruir a nuestros hijos en su palabra, en su camino, eso no es una responsabilidad en la cual nosotros tenemos que dar cuenta del cambio de su corazĆ³n. ĀæQuĆ© quiero decir con esto? Ni tĆŗ ni yo podemos transformar el corazĆ³n de nuestro hijo. Ni tĆŗ ni yo podemos cambiar su corazĆ³n para salvaciĆ³n. Puse en pantalla esto. Solo Dios puede hacer la obra de cambiar un corazĆ³n para salvaciĆ³n. Sin embargo, como padres, y en obediencia a Dios y a su gloria, somos llamados a enseƱarle la palabra de Dios, respaldados por una vida de piedad, y llamar a nuestros hijos a obedecer como si obedecieran a Dios. Ese es un llamado. Eso no estĆ” diciendo para entonces, tengo que salvarlos, tengo que transformarlos, no. Pero es importante cumplir ese llamado. Voy a poner este Ćŗnico ejemplo que aparece en la Biblia, de cĆ³mo una abuelita y una mamĆ”, a travĆ©s de su obediencia a Dios, en transmitir la palabra a un niƱo, Dios lo salvĆ³. No sĆ© si ustedes han escuchado de Timoteo. Timoteo dice, segunda de Timoteo 3.15, Pablo le habla a Timoteo y le dice, desde la niƱez ha sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden dar la sabidurĆa que lleva a la salvaciĆ³n mediante la fe en Cristo JesĆŗs. Timoteo habĆa sido enseƱado a instruir en la palabra de Dios desde su niƱez. Padres, madres, quiero animarte, quiero de verdad recordarte y reenfocarte que tu principal ministerio es tu familia. Esposo, tu principal ministerio es tu esposo evidentemente, pero tambiĆ©n son tus hijos, mamĆ”s, mujeres. En esta Ć©poca que parece un castigo el quedarte en tu casa a crear hijos y parece que estĆ”s desperdiciando tu vida porque el mundo te estĆ” vendiendo que, cĆ³mo vas a desperdiciar, empodĆ©rate y estude y no dependas de nadie, cĆ³mo le vas a dar tus mejores aƱos a tus hijos, estĆ”s desperdiciando tu vida. Mis hermanas, aĆŗn para ustedes, quiero animarte a que de verdad entiendan la importancia de tu rol en casa con tus hijos, aunque la sociedad quiera empujarte y sacarte de ahĆ, no hay mejor tiempo invertido que pasar el tiempo con tus hijos instruyĆ©ndolos en el camino de Dios. Ahora, quiero poner un parĆ©ntesis, yo sĆ© que hay situaciones, mamĆ”s solteras, que hay situaciones en las cuales, pues sĆ, por las situaciones es inevitable que la mujer tenga que salir y trabajar y buscar recursos. No me estoy refiriendo a esos casos de necesidad real, me estoy refiriendo a esta cosmovisiĆ³n en la cual la mujer estĆ” saliendo del diseƱo divino al cual Dios le llamĆ³ de instruir. Y asĆ como vemos en segunda de Timoteo capĆtulo 1, lo puedes checar en tu casa, le dice Pablo, mira, yo sĆ© que esa fe sincera que hay en ti, habitĆ³ primero en tu abuelita y en tu mamĆ” y ellas te compartieron la palabra de Dios. Me encanta, debes tener esa esperanza, que tambiĆ©n como mujer, como mamĆ”, en ese tiempo que estĆ”s con tus hijos, Dios lo toma como el mĆ”s grande ministerio, como si fueras a servir todo el dĆa en la iglesia, como si estuvieras evangelizando en aquellas lejanas comunidades. Para Dios es igual de importante. Y nuestros hijos estarĆ”n solamente un breve tiempo en nuestra casa, me refiero a los primeros aƱos de subir, en los cuales son mĆ”s enseƱables y que realmente estĆ”n con nosotros, y debemos utilizarlos para instruirlos, modelarles y aĆŗn corregirles en la palabra de Dios. AsĆ que, mis hermanos, mis hermanas, es importante recordar que la responsabilidad fundamental que tenemos como papĆ”s es enseƱar su palabra y en este caso, hablando de la instrucciĆ³n que vamos a ver, del obedecer a los papĆ”s, como papĆ”s somos los principales tambiĆ©n responsables de instruirlos en este tema. AsĆ que ahora entrando al primer punto del sermĆ³n, y ya todo esto lo desmenuzaremos dentro de ocho dĆas tambiĆ©n, Āæen quĆ© consiste el deber de los hijos? ĀæHijos jĆ³venes estĆ”n aquĆ? TambiĆ©n vamos a ver algunos elementos breves, de cĆ³mo si tĆŗ ya no habitas en casa de tus papĆ”s, y ya te casaste, o cuestiones asĆ, cĆ³mo este deber tiene alguna duraciĆ³n, y tambiĆ©n hay momentos donde la palabra nos llama a seguir honrĆ”ndolos, aĆŗn ya no estando viviendo con ellos. AsĆ que es mi idea tambiĆ©n, que Dios nos pueda instruir en esto. ĀæCuĆ”l es el deber de los hijos entonces? Bueno, a la luz de estos dos versĆculos se resume en obedecer, honrar y respetar. Dice el versĆculo uno, hijos obedezcan a sus padres del SeƱor, porque esto es justo. ĀæQuĆ© quiere decir la palabra obediencia? La palabra obediencia literalmente es estar bajo una voz, escuchar con atenciĆ³n y humildad al que tiene autoridad, y obedecer. Joven que estĆ”s aquĆ, si sigues viviendo bajo el techo de tus papĆ”s, esto es algo que Dios instruye. Obediencia es estar bajo una voz, escuchar con atenciĆ³n y humildad. Es importante estos conceptos a tus papĆ”s, escuchar atentamente y obedecer. De tal manera que, jĆ³venes, cuando nuestros papĆ”s nos hablan, es importante tomar atenciĆ³n a sus palabras, respetarlas. Mira lo que dice el versĆculo dos, honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa. Esta palabra honra tiene que ver con una actitud interna, una actitud de respeto, una actitud de tomarlos como algo valioso. Es contrario a obedecer, volteando los ojos, tronando los dientes. Ay, otra vez tĆŗ, bueno, pero voy a obedecer, porque no es como siento, es porque tengo que obedecer. Habla de una actitud interna, una actitud de respeto por los padres, tenerlos como algo valioso, como algo hermoso. De hecho, esta palabra honra, entendiendo que este mandamiento, que estĆ” en el versĆculo dos, es tomado del decĆ”logo, que aparece en Ćxodo capĆtulo 20, esta palabra honra seƱala algo pesado. Cuando la Biblia dice que debemos honrar el nombre de Dios, imagĆnate que lleva el peso del nombre de Dios, entonces estĆ” enseƱando que como hijos no debemos tomar con miserieza a nuestros papĆ”s, debemos respetarlos como si estuviĆ©ramos respetando a Dios mismo. Ahora, quiero tambiĆ©n aquĆ poner una aclaraciĆ³n, porque todo esto habla a los hijos, y mi anhelo, hijo, que estĆ”s aquĆ, es que puedas ver una manera de honrar y de obedecer a tus papĆ”s con esta actitud, como un medio por el cual tĆŗ amas y agradas a Dios. Por el otro lado, papĆ”s, en medio de la instrucciĆ³n y de la enseƱanza y de la disciplina, va a haber momentos que no son cĆ³modos, va a haber momentos que nuestros hijos, no vamos a ser tan agradables para ellos, les vamos a caer gordos. Alguien decĆa por ahĆ, mira, nosotros somos los mejores amigos de nuestros hijos, hasta que les decimos que no. Y les dicen, no, es que ya no, ya no es tiempo de jugar si tienes hijos chiquitos, entonces ya te conviertes prĆ”cticamente en un enemigo. Recuerda bien esto, mi hermano, a la luz de lo que veĆamos en Deuteronomio, puse esto en pantalla. El propĆ³sito que el SeƱor nos da a hijos, no es principalmente para que pasen un buen tiempo con los padres. Puse no es principalmente, porque quiero aclarar que sĆ hay lugar para eso. O sea, es hermoso tener hijos. A lo mejor dicen, tienes hijas chiquitas, y siempre me dicen, hijas chiquitas son problemas chiquitos, pero conforme van creciendo va a ir sirviendo. Yo creo que a cualquier edad es hermoso tener hijos. No estoy diciendo, ah, es una tragedia. Pero no es principalmente el propĆ³sito por el cual Dios nos da hijos, nos da experiencia, que habla en los Salmos. Dios nos da hijos para que nosotros nos encarguemos de enseƱarles, educarlos y criarlos en los caminos del SeƱor. ĀæPor quĆ© digo esto? Honestamente tambiĆ©n estĆ” esta filosofĆa que se va al extremo y dice, entonces tus hijos tienen que ser tus mejores amigos. Yo no estoy peleado con eso. Creo que instruyĆ©ndolos correctamente en la Palabra de Dios y guiĆ”ndolos, claro que puedes terminar siendo tus mejores amigos, pero me estoy yendo a este lado como, mira, la Palabra de Dios ni figura, no figura la correcciĆ³n, y mĆ”s bien es tu mejor amigo porque nunca ha habido lĆmite de nada, ya hace lo que quiere y vive entregado al pecado y a sus deseos. Eso no es amistad. De hecho, a la luz de la Palabra de Dios, el mejor amigo es Cristo. Un modelo perfecto de amigo es Cristo, y Cristo nos santifica. Cristo nos limpia con su Palabra. Cristo nos disciplina tambiĆ©n. Cristo nos modela la verdadera amistad, no solamente en cuestiĆ³n del amor y el perdĆ³n, sino tambiĆ©n en cuestiones de instrucciĆ³n y de disciplina. AsĆ que es nuestro llamado. Puse en pantalla. Si la responsabilidad de los hijos, segĆŗn este pasaje, es obedecer y honrar a sus padres, entonces los padres debemos enseƱar a nuestros hijos estas disciplinas. Los hijos no van a aprender obediencia solos. No van a aprender. No sĆ© si recuerdas el momento en el que naciĆ³ tu pequeƱito, Āæno? Hermoso, cachetĆ³n, cachetona, rojito. ParecĆa que no rompĆa un plato, Āæno? Pero te das cuenta que es egoĆsta, que no piensa en los demĆ”s. Una clara muestra es que en la primera noche que pasa contigo, te va a pedir leche sin importar a quĆ© hora es, y sin importar que te estĆ© arruinando tu sueƱo, que empiece a romper tus patrones de sueƱo. Ćl no va a pensar. Ćl no va a pensar que si tĆŗ estĆ”s durmiendo o no. Ćl solamente piensa en sĆ mismo. Naturalmente viene con una inclinaciĆ³n egoĆsta, una inclinaciĆ³n a pecar, por lo tanto, un hijo obediente debe ser instruido, debe ser enseƱado. Un hijo obediente nace con esa naturaleza caĆda que como veĆamos semanas anteriores, asĆ como las mujeres por la naturaleza caĆda, es una batalla someterse naturalmente y bĆblicamente a sus esposos, como para los esposos, por causa de esa naturaleza, es esta batalla para liderear y amar bĆblicamente a sus esposas. De la misma manera para un hijo, es complicado naturalmente obedecer bĆblicamente y honrar a sus papĆ”s. Y quiero decirte esto porque a veces creemos o crecemos con esta idea de decir, bueno, pues mis hijos nacieron en una casa cristiana. Un tĆ©rmino muy comĆŗn que se utiliza es cuna cristiana. EstĆ” padre que desde chiquito hayas enseƱado la palabra de Dios, y en tu caso te honro mucho que desde pequeƱo lo hayas podido instruir, pero eso no garantiza, eso no es un sĆntoma de que ellos ya son salvos ni son creyentes realmente. De eso la palabra de Dios nos habla de que todos nosotros nacimos en pecado, de que la necedad estĆ” ligada al corazĆ³n del niƱo. Mira lo que dice Proverbios 22.15, la necedad estĆ” ligada al corazĆ³n del niƱo, pero la vara de la disciplina lo alejarĆ” de ella. AsĆ nace el niƱo, con el pecado, con la necedad. Aunque se vean simpĆ”ticos y tan tiernos, David nos enseƱa en Salmo 51.5, yo nacĆ en iniquidad y el pecado me concibiĆ³ mi madre. Dios no estĆ” diciendo que Ć©l fue concebido de una manera ilegĆtima, sino que estĆ” diciendo que desde el momento de la concepciĆ³n en el vientre de su mamĆ”, Ć©l ya era pecador. Ćl comienza a expresar y a manifestar este pecado que ya ganĆ©. AsĆ que quiero decirte esto porque es importante tambiĆ©n, oramos por nuestros hijos y es importante reconocer que necesitamos orar por nuestros hijos por salvaciĆ³n. Se repite a veces, y puede pasar, como son las hijas del pastor, ellas son niƱas de pecar, son bien cristianas, mis hijas en algĆŗn momento, y con vergĆ¼enza lo digo, van a pecar contra ti, te van a desobedecer, son pecadoras, y tienes la autoridad de mi parte, en gracia y en amor, de poder tambiĆ©n corregirlas, de poder instruirlas, pero ellas son pecadoras, ya necesitan, ellas vienen a la iglesia, yo las veo emocionadas y les gusta, pero yo no puedo decir que ellas son salvas, que genuinamente hayan tenido un encuentro con JesĆŗs, por convicciĆ³n propia, no por los papĆ”s, porque a lo que Dios nos llamĆ³, ellas decidan voluntariamente entender el sacrificio de Cristo, y en respuesta a eso, dar su vida en sacrificio vivo por Ćl. Esa es una obra, como veĆamos hace un momento, que solamente el EspĆritu Santo puede hacer. AsĆ que mi hermano, quiero dejarte en claro esto, para que no tengas falsas expectativas, pero mĆ”s bien tengas correctas oraciones. A lo mejor has crecido y tus hijos dicen, siempre han estado en la iglesia, ya son cristianos, porque siempre han estado aquĆ. Recuerda esto, necesitan tener un encuentro real y personal con Cristo, ora por su salvaciĆ³n, ora porque ellos tengan realmente una convicciĆ³n personal y por lo tanto a travĆ©s del Evangelio de JesĆŗs rindan su vida a Ćl. Ahora, somos llamados a instruirlos bĆblicamente, a enseƱar y modelar la Palabra de Dios. Como ponĆa en pantalla esto, podemos, y esto es importante porque es el otro extremo, podemos y debemos enseƱar a nuestros hijos lo que es honrar, respetar, obedecer, por mayordomĆa y en obediencia a Dios, pero el cambio espiritual solamente Dios puede producirlo. ĀæPor quĆ© aclaro esto tambiĆ©n? Porque algunos van al extremo, y ves que sus hijos traen una fiestota, una total rebeldĆa y dicen, mira, pues yo no me voy a meter con mis hijos, al final del dĆa yo no tengo que obligarlos, yo no tengo que enseƱarlos, yo no tengo que disciplinarlos, y le meten Biblia, porque la salvaciĆ³n es del SeƱor, Ćl es el que los va a salvar en su debido tiempo, yo no tengo que hacer nada, mis hermanos, el hecho de que Dios es el autor de su salvaciĆ³n no nos libra a nosotros de la responsabilidad, en mayordomĆa y en obediencia a Ćl, de instruir, de guiar, de modelar, de disciplinar, porque nosotros somos mayordomos, y se nos pedirĆ”n cuentas de lo que hemos hecho en el tiempo que estuvieron con nosotros. No lo hacemos primariamente por el bien del niƱo, escucha bien esto, porque a veces dices, oye, yo he conocido papĆ”s que de verdad, o sea, son de ejercer disciplina e instrucciĆ³n, y el niƱo pues trae esta necesidad que menciona Proverbios fuerte, y llega un momento en el que dan ganas de tirar la toalla, que a lo mejor ya estuviste ahĆ y dices, ya esto, ya ni se ve el cambio, no lo hacemos primariamente por el cambio, lo hacemos por la gloria de Dios y en obediencia a la mayordomĆa a la cual hemos sido llamados con nuestros hijos. AsĆ que somos llamados a esto, dice el versĆculo 2, y bueno, otro elemento tambiĆ©n que estaremos viendo dentro de ocho dĆas, no solamente es entender, instruir, disciplinar y corregir por temas de la naturaleza caĆda, sino tambiĆ©n como papĆ”s somos llamados a proteger tambiĆ©n de situaciones que no solamente es la naturaleza caĆda, tambiĆ©n hay un montĆ³n de situaciones en el dĆa a dĆa, en las escuelas, en las redes sociales, en los programas, a los cuales como papĆ”s nos han llamado a cuidarlo. Y yo creo que por lo menos podrĆa nombrar tres grandes problemas en el tema de la instrucciĆ³n a los hijos. Uno, ya lo mencionĆ”bamos brevemente con el tema de la mujer, que se ha menospreciado el rol de la mujer que tiende tambiĆ©n a instruir a los niƱos. Segundo, el tema de los papĆ”s tambiĆ©n, de falta de involucramiento del papĆ” como hombre, y entonces se crea esta tendencia tambiĆ©n de, mira, con que a mis hijos no les falte nada econĆ³micamente, estĆ” bien. Yo quiero que no les falte nada de lo que yo no tuve. O a lo mejor es por comodidad, pero falta ejercer, no solamente en instruir, sino tambiĆ©n en proteger ante esta conmovisiĆ³n que estĆ” queriendo llevarlos precisamente fuera del camino de Dios. DecĆamos, me parece, en la predicaciĆ³n del matrimonio, asĆ como nuestro matrimonio, igual con nuestros hijos, y tĆŗ lo dejas naturalmente, si somos evasivos, y bueno, hay que los eduque la escuela, otras personas, naturalmente va a crecer en ellos la necedad y la maldad. Para eso no hay que instruirlos. Eso por todos lados serĆ”n, pero el pasito, algo que vaya dando fruto, tiene que estarse regando, tiene que estarse cortando, tiene que estarse dando mantenimiento. La sociedad hoy nos enseƱa a dejar, a ser libres, a los jĆ³venes, a los niƱos, ser libres, y sigue tu sueƱo, sigue tu corazĆ³n, pero la palabra de Dios nos dice, no papĆ”, hay una responsabilidad, son mayordomos, y sus hijos no fueron hechos para seguir sus deseos y su corazĆ³n, sino para ser instruidos en el camino de Dios, y esa es responsabilidad nuestra. En el versĆculo 1, hijos obedezcan a sus padres del SeƱor, porque esto es justo, honra a tu padre y a tu madre, que es el primer mandamiento con promesa, ya decĆamos, lo opuesto a honra es el irrespeto, ah, tĆŗ que sabes, otra vez me vas a decir esto, ah, que amargado, ya son otros tiempos, Āæpor quĆ© sigues? dĆ©jame yo ser elegido, voy a andar con esta persona, no, tĆŗ quĆ©, tĆŗ ya hiciste tu vida, tĆŗ la regaste, dĆ©jame regarla, un montĆ³n de cosas que yo atravesĆ© por ahĆ, y como veremos, dice, para que te vaya bien, yo estudiaba esto y dije, ĀæcuĆ”ntas cosas que me decĆa mi papĆ” y mi mamĆ”? Y yo dije, no, a mĆ tĆŗ no me vas a decir con quiĆ©n andar, quĆ© hacer, cĆ³mo invertir mi tiempo, yo soy mejor porque escuchando, y ya sabes, escuchando otras opiniones, a tus amigos y cuestiones asĆ, somos llamados a cuidar tambiĆ©n eso como papĆ”s. Ahora, jĆ³venes, por el contrario, hijos, Dios es explĆcita en su palabra, y Dios tiene en sĆŗper, sĆŗper alta estima la honra y la obediencia a nuestros papĆ”s. Mira quĆ© grado lo tiene, que en Ćxodo 21, 15, mira cĆ³mo dice Dios, refiriĆ©ndose a aquel que es irrespetuoso con su papĆ” o que lo desobedece. Dice en versĆculo 15 de Ćxodo 21, el que llera a su padre o a su madre, ciertamente morirĆ”. VersĆculo 17, el que maldiga a su padre o a su madre, ciertamente morirĆ”. ĀæTe fijas cĆ³mo, para Dios es algo tan serio, que Ćl ordenĆ³ que los hijos que desobedecieran el Antiguo Testamento merecerĆan morir? Para Dios, en Romanos capĆtulo 1, puedes verlo ahĆ en tu casa tambiĆ©n, y en segunda de Simoteo 3, el ser desobedientes a los padres es una manifestaciĆ³n de haber recibido el juicio de Dios, de que Dios le da la espalda a esas personas y los deja ir en sus propios deseos. Es algo severo lo que representa el desobedecer y deshonrar a nuestros padres. Ahora, aunque esa ley ya no aplique el dĆa de hoy, y gloria a Dios, porque esa ira que merecĆamos tĆŗ y yo, porque en algĆŗn momento hemos desobedecido a nuestros padres, cayĆ³ sobre JesĆŗs, el justo por los injustos para llevarnos a Dios. ĀæAquel que se obedeciĆ³ a la perfecciĆ³n al Padre fue juzgado en el madero por personas desobedientes como tĆŗ y como yo? ĀæSe imaginan que el dĆa de hoy se aplicara eso? A ver, pasen los papĆ”s, ĀæcĆ³mo se portaron tus niƱos esta semana? ĀæCĆ³mo se portĆ³? ĀæHizo bien? ĀæTodo bien? ĀæNada de tronar los dientes? ĀæNada de voltear la cara? ĀæNada de enojarse? A ese yo ni quedĆ©. ĀæCuĆ”ntos hubieran caĆdo ya fulminados aquĆ? Ahora, imagĆnate los que quedaran, el temor por la santidad de Dios que tendrĆan, al ver como, oh, esto es algo serio, entonces, probablemente tendrĆamos una mejor sociedad, hasta en general. Ahora, aunque eso ya no aplique el dĆa de hoy, dĆ©jame decirte que hay situaciones en las cuales Dios, Ćl no ha cambiado, y mantiene advirtiendo acerca de consecuencias que tiene esta falta de respeto hacia los papĆ”s. Y mi hermano tambiĆ©n, platicaba ahorita con Isra, precisamente en temas como, hablamos de la levadura y del tema de que permitimos a veces Ć”reas de pecado en nuestra vida, que empiezan a contaminarnos, a afectarnos. Uno de los elementos podrĆa ser que no estamos obedeciendo u honrando correctamente a nuestros papĆ”s, y eso estĆ” tambiĆ©n, ahora sĆ que como enturbeciendo nuestra relaciĆ³n con Ćl. Mira lo que advierte, digo esto porque hay pecados de omisiĆ³n en la Palabra de Dios. Dicen Santiago que el que sabe hacerlo bueno y no lo hace, tambiĆ©n es pecado. Y a veces Dios no libra ya de cosas muy, que eran muy visibles, y de repente esas cuestiones que pues, como que nadie las ve, solamente nosotros ahĆ en la casa y en la relaciĆ³n con nuestros papĆ”s, pero Dios advierte de eso. Y mira lo que dice el Proverbio 20-20, al que maldice a su padre o a su madre, se le apagarĆ” su lĆ”mpara en medio de las nieblas. ImagĆnate que cuando era joven tuve una experiencia, aquĆ iba a San Miguel de Allende, como a las 10 de la noche, no me preguntes a quĆ© iba, y se nos apagaron las luces del carro, asĆ en la carretera, y fue algo horrible, estaba totalmente oscuro, no era una autopista alumbrada, era pues ya una carretera federal, no sĆ©, y se apagaron las luces, y fue algo, fue una situaciĆ³n muy fea, porque no sabes si Ćbamos a chocar, no sabes si alguien, que seguĆan, ni siquiera conocĆamos esa autopista. Bueno, lo que estĆ” diciendo aquĆ, es que cuando un hijo no honra, sino mĆ”s bien menosprecia a sus padres, su vida serĆ” desgraciada. Y Dios se va a encargar de eso. Entonces mira, va a haber confusiĆ³n, va a haber oposiciĆ³n, Proverbios 37, al ojo que se burla del padre y escarnece a la madre, lo sacarĆ”n los cuervos del valle, y lo comerĆ”n los aviluchos. Habla de una maldiciĆ³n nuevamente, para aquellos que menosprecian, y se burlan de sus padres, y no solamente de palabras, sino tambiĆ©n de gestos. Joven, has estado en ese momento que te obedeces, y bueno, o es que entra tu papĆ” al cuarto, tu mamĆ”, te dan alguna instrucciĆ³n, te salen, y volteas la cara, Āæno? Bueno, Dios ve eso, y Dios tiene, toma en serio eso, no es cosa light para Dios, la rebeldĆa de los padres, Ćl no lo toma ligero. Ahora, Dios en su gracia, no nos llama a aplicar la misma severidad del Antiguo Testamento, porque hubo alguien que recibiĆ³ esa ira, pero mis hermanos, es un llamado como papĆ”, en el tema de enseƱar a nuestros hijos, a obedecer y a respetar, no arbitrariamente, lo veremos dentro de ocho dĆas, no es un tema de, Ā”ah, tĆŗ me tienes que obedecer y honrar, porque soy tu padre! No estamos hablando de ese tema, pero sĆ bĆblicamente, estudiarlos e instruirlos en esa enseƱanza, de que ellos puedan ser obedientes y honrar a sus padres. Entonces, no es sĆ³lo obedecer por obedecer, es tambiĆ©n una actitud interna de ver como precioso y valioso a nuestros padres. Segundo punto del pasaje. ĀæCuĆ”l es la duraciĆ³n de este deber? ĀæHasta cuĆ”ndo debo obedecer a mis papĆ”s? Dice, hijos, es una pregunta tambiĆ©n que luego queda ahĆ, no sabe uno, Āæno? No, y pues, y tambiĆ©n por otro lado, a veces, pues hay, bueno, y es otro tema, dice el artĆculo uno. ĀæHijos, obedezcan a sus padres en el SeƱor? Porque esto es justo. La palabra hijos no se refiere a bebitos, no se refiere a niƱitos, se refiere mĆ”s bien a la simiente, al ser procreado. No necesariamente habla de la edad, sino de aquellos que defienden de los papĆ”s en este caso. Entonces, Āæhasta cuĆ”ndo deben obedecer a sus padres? No podemos profundizar tanto, pero hay un principio muy bĆ”sico y que Pablo ya nos hablĆ³ en capĆtulo cinco, versĆculo treinta y uno. ĀæHasta cuĆ”ndo debemos obedecer a nuestros padres? Hasta que nos independicemos y formemos un hogar. Dijo, versĆculo treinta y uno, despecio cinco. Por esto el hombre dejarĆ” a su padre y a su madre y se unirĆ” a su mujer y los dos serĆ”n una sola carne. Entonces, pregunta concreta, joven, es que yo ya estoy grande, pero sigues viviendo en casa de tus papĆ”s. Es que ya, Āæa mĆ quĆ© me va a decir? Mi papĆ” ya se quedĆ³ allĆ” por los noventas y esta situaciĆ³n de llevar las relaciones, de llevar la manera de hablar, ya son otros tiempos. Mientras estĆ©s viviendo en casa de tus papĆ”s, les debes obediencia y honra. Ahora, es evidente, y esto tambiĆ©n ya serĆa otra predicaciĆ³n, que esa medida que va pasando el tiempo, que se van abriendo tambiĆ©n lo que podemos llamar como rango de libertad o rango de decisiĆ³n. No podemos tratar de la misma manera a una pequeƱita de dos aƱos que a alguien de dieciocho aƱos. Es evidente que en esta instrucciĆ³n y en esta formaciĆ³n de nuestros hijos tiene que ir cada vez mĆ”s como abriendo un rango de movimiento en el cual puedan ir decidiendo y puedan ir teniendo cierta libertad, pero al final del dĆa la obediencia, la sumisiĆ³n y la honra, bueno, la obediencia y la sumisiĆ³n es hasta que formen un nuevo hogar. Sin embargo, el tema de honrar, este es otro elemento tambiĆ©n, si tĆŗ ya a lo mejor quieres un, eres hijo, pero ya no vives con tus papĆ”s, ya estĆ”s casado, el tema de honrar a nuestros papĆ”s sigue vigente hasta el dĆa de nuestra muerte. A veces lo malentendemos, ya bueno, ya me casĆ©, ahĆ nos vemos, ya no quiero saber nada, ahora sĆ ya no me van a decir nada, y a veces algunos fuimos educados a lo mejor que no somos tan tan tan tan apegados a nuestra familia, pero mis hermanos, sĆ es algo que espera de nosotros, mira lo que pone en pantalla, el deber de honrar a padres permanece hasta la muerte, ver por ellos, cuidarlos, y eso incluye apoyarlos econĆ³micamente cuando ya no puedan por sĆ mismos, eso no lo digo yo, lo dice JesĆŗs, mira lo que aparece en Mateo capĆtulo 15 vertĆculo 3 al 7, JesĆŗs les preguntĆ³, Āæpor quĆ© tan bien quebrantan ustedes el mandamiento de Dios a causa de su tradiciĆ³n? Porque Dios dijo, honra a tu padre y a tu madre, y quien hable mal de su padre o de su madre, que muera. JesĆŗs les estĆ” recordando, oigan, desde el Antiguo Testamento en la Ley, Dios estima como algo supremo en este quinto mandamiento, la honra y la obediencia a los padres, ustedes, mira lo que dice en versĆculo 5, le estĆ” hablando a un grupo de religiosos ahĆ, pero ustedes dicen, cualquiera que diga a su padre o a su madre, es ofrenda a Dios todo lo mĆo con que pudiera ser ayudado, no necesitarĆ” mĆ”s honrar a su padre o a su madre, y asĆ ustedes invalidaron la palabra de Dios por causa de su tradiciĆ³n hipĆ³crita. Lo que estĆ” pasando aquĆ es que ellos tenĆan este concepto del Orban, y entonces los religiosos veĆan a sus papĆ”s en necesidad y decĆan, es que, Āæcon esto que yo pudiera ayudarte? No, porque esto es para el reino de Dios, para darlo a la Iglesia. Y JesĆŗs estĆ” diciendo, recuerden que el amor estĆ” por encima, y la relaciĆ³n con sus papĆ”s es algo que Dios tiene en suprema jerarquĆa. Y ustedes estĆ”n invalidando por cumplir esa parte religiosa, el amor y el cuidado de sus papĆ”s. Son unos hipĆ³critas, porque hacen cuestiones externas, cuestiones religiosas, creyendo que lo estĆ”n haciendo en pro de Dios cuando se estĆ”n olvidando de amar a aquellos que los procrearon. Es algo severo lo que estĆ” diciendo Dios, y tambiĆ©n es algo que evidentemente no solamente deberĆamos llevarlo al tema econĆ³mico. Por ahĆ alguna vez leĆa un libro y daba algunos conceptos de cĆ³mo podemos seguir honrando a nuestros papĆ”s aun cuando ya no vivimos por ellos, pasamos tiempo con ellos, y son mayores. Algo que me gustaba es, no sĆ© si tienes algĆŗn papĆ” que te cuenta las mismas historias, y las mismas historias, y las mismas historias, y ya eres grande, siĆ©ntate y escĆŗchalo. Algo que le emociona, pasa tiempo con Ć©l, honra, lo halo sentir importante. Como parĆ©ntesis, y es mi anhelo que Dios nos dĆ© el discernimiento. No estoy diciendo, pon por encima de tu matrimonio esto. Hay un extremo que tambiĆ©n, matrimonios que no alcanzan a entender este correcto concepto de dejar a su padre y a su madre y formar una sola familia, y siguen habitando totalmente bajo los lineamientos prĆ”cticamente de sus padres, en lugar de crear una nueva identidad como familia. Pero sĆ debemos realmente atender, y quizĆ” Dios estĆ” hablando y se estĆ” exhortando, como de, probablemente es un Ć”rea en la cual puedes crecer, en la cual puedes tambiĆ©n honrar a tus papĆ”s, no solamente en tu casa que estĆ”s viviendo ahĆ, sino tambiĆ©n si eres un hijo adulto, independiente, eso no elimina el tema de honrar. Y como veremos ahorita, eso es independientemente de si tus papĆ”s son o no cristianos. TambiĆ©n algunos, es que si no es cristiano, Ć©l no me entiende. Y caen en otro extremo, pero bueno. ĀæQuĆ© base sustenta este deber? ĀæPor quĆ© deben obedecer los hijos? VersĆculo 1, Obedezcan a sus padres en el SeƱor, porque esto es justo. La base que sustenta es la palabra de Dios. Dios lo dice, Dios es el creador, Dios formĆ³ la familia, Dios formĆ³ todo esto, y Ćl sabe, pone en pantalla, el hecho de que los hijos obedezcan a sus padres se encuentra enraizado sobre la autoridad de la palabra de Dios en nuestras vidas. Entonces cuando quitamos la palabra de Dios, y esta manera de llevar la paternidad conforme a su palabra, se vuelve un desastre. Y el dĆa de hoy, honestamente en el mundo, lo que menos hay es interĆ©s en la palabra de Dios, mucho menos en instruir a los hijos en la palabra de Dios, en disciplinar, y por lo tanto vemos un desastre. Un desastre. Al final del dĆa, creo que antes por lo menos habĆa cierto temor a Dios. Nuestros abuelos, bisabuelos quizĆ”, y tenĆan aĆŗn conceptos morales muy claros, como, oye, tĆŗ no le vas a hablar asĆ a una autoridad. Y no era que necesariamente metieran la palabra de Dios, pero habĆa temas de entendimiento que no se permitĆan, y muchos de esos, aunque no lo sabĆan, tenĆan el respaldo de la palabra de Dios, del temor de Dios, del respeto, del respetar a las autoridades, porque la palabra de Dios lo dice. Sin embargo el dĆa de hoy, por causa de negligencia, por causa de quitar la palabra de Dios, y de caer en otras corrientes, o de nuestro propio sentir, o lo que creemos que es mejor para no ser quizĆ” tan severos o tan cuadrados con nuestros hijos, termina siendo un desastre. Y en lugar de acudir a aquel que es el creador de todas las cosas, incluida la familia, confiamos en nosotros mismos, mis hermanos. La sociedad y la crianza sobre los hijos se estĆ” llevando como si Dios no existiera, y aĆŗn mucho dentro de la iglesia, como si Dios no existiera. Y si Dios no existe, entonces ĀæquiĆ©n creĆ³ la familia? ĀæA quiĆ©n podemos ir? SerĆa como es todo ambiguo, todo desordenado, pero dĆ©jame decirte esto, Dios sĆ existe, Dios es real, su palabra es verdadera, y Ćl creĆ³ y sustenta todo, y tiene el derecho de autor, Ćl estableciĆ³ las reglas del juego, Ćl creĆ³ la familia, y creĆ³ la manera como debe funcionar. Por lo tanto, cuando nos revelamos ante la palabra, y lo queremos hacer en nuestras fuerzas, o en nuestra sabidurĆa, nos estamos revelando contra la autoridad total sobre la familia, sobre la paternidad, que es Dios. Hijo, joven, cuando nos revelamos contra nuestros padres, estamos revelĆ”ndonos contra Dios mismo. Ćl estableciĆ³ las autoridades. Dice Pesios 6,1 Hijos, obedezcan a sus padres en el SeƱor, porque esto es justo. Mencionaba ahorita tambiĆ©n, y es importante aclarar esto, joven creyente, incluso si tĆŗ ya no vives con tus papĆ”s, si Dios te salvĆ³, y tu papĆ” no es cristiano, tus papĆ”s no son cristianos, eso no es un argumento para que entonces tĆŗ seas Ć”spero con tus papĆ”s, para que tĆŗ levantes una barrera, y entonces yo ya no tengo que respetarlos, porque yo ya ando en otro sentido, en otra lĆnea, tĆŗ no me entiendes. Muchas veces, honestamente, como hijos, o jĆ³venes creyentes que son salvados, y sus papĆ”s aĆŗn no vienen a Cristo, son irrespetuosos, son impacientes, ĀæcĆ³mo sigues haciendo eso? Si la palabra... Y por causa de ese deseo de agradar a Dios, o incluso de servir a Dios, descuidan el honrar a sus papĆ”s. Mi papĆ” no quiere saber nada de Dios, voy a estar todo el tiempo en la iglesia, y me voy a olvidar de mi papĆ”, ya no tengo que obedecer yo solamente a Dios. Bueno, la manera primera en la cual tĆŗ puedes honrar y agradar a Dios es obedeciendo y honrando a tus papĆ”s. Pablo no dice obedezcan a sus padres cristianos, teĆ³logos, pastores, que visitan hospitales y que tienen un montĆ³n de obras, de buenos frutos, no dice eso. No dice eso. De hecho, muchas veces cuando actuamos de forma arrogante hacia autoridades, o hacia nuestros padres no cristianos, muchas veces lo que genera eso es una barrera. Y puedes pensar, oye, estos se convirtieron en cristianismo y ahora son mĆ”s duros, son soberbios, son duros, son obstinados, pues ĀæquĆ© nos supone que es un Dios de amor? Y Dios nos instruye, mira, en algĆŗn momento tambiĆ©n estuvimos asĆ, y fue la misericordia de Dios que nos salvĆ³, no por algo brillante que hubiera habido en nosotros, sino por su voluntad. Entonces, tambiĆ©n es mi anhelo y mi instrucciĆ³n para ti, si tus papĆ”s no son creyentes, esto no nos exime de un Ć”rea en la cual nosotros podamos seguir amĆ”ndoles y honrĆ”ndoles. Entonces, ya vimos el deber, la duraciĆ³n del deber, la base sobre la cual se fundamenta, y ahora el motivo por el cual debemos obedecer, y es muy clara la palabra, dice el artĆculo 1, Āæpor quĆ© esto es justo? La palabra de Dios, y podĆamos dejar de la palabra de Dios, es verdad y es justo. ĀæPor quĆ© es justo? Alguien me decĆa alguna vez, y estoy de acuerdo con eso. En primer lugar, porque son nuestros padres. Y quiero decir esto porque muchas veces cuando no tenemos hijos, no nos damos cuenta lo que implica ser papĆ”. DĆ©jame decirte esto, es justo que obedezcas y honres a tus padres porque son tus padres, ellos te dieron la vida. Ellos se han desvelado por ti, ellos se han sacrificado por ti, probablemente han llorado por ti, probablemente han estado agonizando por ti, y es justo que tĆŗ ni te enteres. Es probable que tĆŗ ni te enteres, pero la palabra de Dios dice, es justo que los obedezcas y los honres. Segundo elemento, Āæpor quĆ© es justo? Porque Dios lo ha mandado. Dios lo ha mandado, y eso no importa quĆ© clase de padres tĆŗ tengas, como ahorita explicĆ”bamos, sino que Dios asĆ lo manda. Dice, honra a tu padre y a tu madre que es el primer mandamiento con promesa. Dios no cambia, Dios es inmutable. Y Pablo estĆ” tomando la ley, estĆ” tomando el Antiguo Testamento y estĆ” diciendo este mandamiento sigue vĆ”lido porque el carĆ”cter que hay detrĆ”s de ese mandamiento es el carĆ”cter de Dios, y Dios sigue siendo el mismo, Ćl es inmutable, por lo tanto somos llamados a honrar a nuestros padres. ĀæPara quĆ©? Me encanta Dios encima de todo eso, es justo por nuestros papĆ”s, a lo mejor dices, no, yo no concuerdo contigo, mi papĆ” me abandonĆ³, que se haya desvelado por mĆ, a mĆ nunca de manera presente, Ć©l se la vivĆa en la fiesta, perdido, eso para mĆ no aplica porque yo no le debo nada, bueno, pero Dios lo establece. Y la manera en que tĆŗ amas y honras a Dios se verĆ” reflejado en cĆ³mo lo haces a travĆ©s de honrar a tus papĆ”s. Y Dios es un padre de verdad hermoso y que da gracia sobre gracia, dice el versĆculo 3, para que te vaya bien y para que tengas larga vida sobre la tierra. Ćl pudo haber dicho, yo soy justo y ya, yo soy Dios, pero dice, mira, hay una bendiciĆ³n, hay una vida bienaventurada, joven, estĆ© esta promesa para ti, cuando honras, cuando obedeces, cuando procuras a tus papĆ”s con este respeto, con esta valĆa, la palabra de Dios habla de que tu vida serĆ” dichosa, tu vida serĆ” dichosa. Ahora, Āæsabes por quĆ© muchas veces no se obedece a los papĆ”s? Pues porque ellos son mejores que ellos. Y no alcanzamos a entender tambiĆ©n la autoridad que Dios ha puesto y entonces tus padres te dicen algo y tĆŗ dices, no, mira, yo lo voy a hacer a mi manera. A la luz de lo que hemos visto, es ilĆ³gico amar y servir a Dios y no obedecer y honrar a nuestros padres. Por el contrario, hijos, no hay mejor manera de ejercitarnos en la piedad, amor y servicio a Dios, que obedeciendo y honrando a nuestros padres para que tengas larga vida sobre la tierra. ĀæCuĆ”ntos jĆ³venes? Es una regla general que la obediencia a los padres resulta en una vida larga y dichosa y la desobediencia evidentemente una actitud desafiante de rebeldĆa, de vivir como nosotros queramos sin tomar en cuenta la experiencia, aĆŗn las heridas de nuestros papĆ”s. Muchas veces nos llevan a la muerte y yo te contarĆa muchas amistades que sus papĆ”s fueron totalmente ausentes y terminaron en la cĆ”rcel muertos en situaciones que ni en su peor escenario hubieran querido estar atravesando porque sus papĆ”s no estuvieron ahĆ o mĆ”s bien porque no atendieron la voz de sus papĆ”s, porque cuando hubo una advertencia cuando hubo un intento de instruirlos ellos dijeron, Āæsaben quĆ©? Mejor yo me voy y hago lo que yo quiera y Dios advierte de eso. Proverbios 3 VersĆculo 1 al 2 Hijo mĆo, no te olvides de mi enseƱanza y tu corazĆ³n guarde mis mandamientos porque largura de dĆas y aƱos de vida y paz te aƱadirĆ”n aƱos de vida y paz te aƱadirĆ”n VersĆculo 13 Bienaventurado el hombre que haya sabidurĆa y el hombre que adquiere entendimiento Joven la tarea de tus papĆ”s no es hacerte la vida aburrida Hijo el interĆ©s de tus papĆ”s no es hacerte la vida aburrida sino guardarte del mal ahora muchas veces no vas a entender exactamente porque te estĆ”n diciendo las cosas pero puedes tener la certeza que Dios los puso. AhĆ obviamente hay momentos donde ya siendo joven a lo mejor tambiĆ©n puede haber situaciones que tus papĆ”s te quieran llevar a a pecar en contra de la palabra de Dios y ahĆ hay momentos tambiĆ©n en los cuales debemos poner una lĆnea pero tambiĆ©n hacerlo con una actitud de respeto y de honra no es un momento que eso nos dĆ© pauta para faltar al respeto a nuestros papĆ”s para concluir en primer lugar quiero dirigirme a los papĆ”s mis hermanos es un tema de verdad muy muy muy extenso y si tienes alguna duda especĆfica con todo gusto quiero escucharte confĆo poder ayudarte pero si no orar y llevar la situaciĆ³n a nuestro SeƱor y pedir sabidurĆa porque entiendo que hay muchas situaciones oye pero es que bueno esto es lo que dice Dios y estamos en la mejor disposiciĆ³n tambiĆ©n de ayudarte pero en primer lugar quiero dirigirme a los papĆ”s y en el prĆ³ximo sermĆ³n veremos mĆ”s detalladamente el deber que tenemos como papĆ”s y la actitud de la disciplina y la instrucciĆ³n y veremos que no es un tema de tiranĆa de maltrato de hecho bueno lo veremos la semana que entra pero el mandamiento que va a dar Pablo debiĆ³ de haber sido muy revolucionario en esos tiempos porque ahĆ todavĆa tenĆan muy fresco la autoridad de que si querĆan matar a sus hijos lo podĆan hacer entonces desde Pablo hablar a la luz de la palabra de Dios y dijera miren la manera de disciplinar y de instruir tiene una manera bĆblica o algo revolucionario entonces puse esto en pantalla, padre recordar las salvaciones de Dios pero en mayordomĆa, obediencia y buscando la gloria de Dios y el bien de nuestros hijos persevere en enseƱar a tus hijos la verdad de Dios en todo tiempo, en lo cotidiano y respĆ”ndalo con una vida de piedad frente a ellos no es perfecciĆ³n mis hermanos no es perfecciĆ³n aĆŗn en esos momentos que haya caĆdas una buena manera tambiĆ©n de modelar y de instruir es pedir perdĆ³n por nuestros errores, es tener la humildad de decir hijo me equivoquĆ©, hija me equivoquĆ© eso tambiĆ©n es una manera de modelar, de ser humilde y de reflejar que necesitamos de igual manera que ellos el evangelio de nuestro seƱor, ahora para hacer esto quiero animarte a que perseveres persevera papĆ”, yo sĆ© que hay momentos que nuestros hijos hay pecados, estĆ” en esa edad y pareciera que nos desanimamos y queremos tirar la toalla y dejarlos ya mejor que la escuela le dĆ© y que la iglesia le dĆ© o sus amigos o sus abuelos y ya estamos cansados no te amedrentes no te amedrentes y debes saber que Dios te ha llamado a eso y te ha puesto a eso y no lo ha dejado en tus propias fuerzas el te ha capacitado el te llama y en su espĆritu santo puede seguir caminando o nadando en contra de la corriente de este mundo mira lo que puse en pantalla, lo que estĆ” detrĆ”s del quinto mandamiento es la autoridad de Dios enseƱar a tu hijo a honrar la autoridad honrando tĆŗ la autoridad de Dios, es el instrumento que muy probablemente Dios usarĆ” para llevar a tu hijo a honrar su autoridad el que tĆŗ tomes en serio primero tu palabra y su autoridad y porque lo estĆ” diciendo, tambiĆ©n serĆ” algo independiente para tus hijos ahora para los jĆ³venes voy a terminar con esto recordarte que Dios no quiere tu mal si eres un joven que todavĆa estĆ”s bajo el cuidado de tu papĆ”, vives bajo su techo Dios no quiere tu mal Ćl quiere tu bien, Ćl conoce lo que hay en tu corazĆ³n y sabe de antemano las consecuencias que habrĆ” cuando te has guiado y vivas bajo tus propios deseos bajo tus propios intereses por eso ponĆa en pantalla hijos, ya no de dientes y honren a sus padres y reciban la bendiciĆ³n de Dios y podrĆ”n ser bendiciĆ³n a otros tambiĆ©n desafiar a los padres es desafiar a Dios y es asegurarte un destino miserable ahora y por toda la eternidad y Dios no quiere eso Dios quiere bien sus pensamientos son de bien asĆ que vamos a terminar con eso en el artĆculo 3 para que te vaya bien y para que tengas larga vida sobre la tierra asĆ que mis hermanos es un llamado evidente mi anhelo es que podamos realmente a lo mejor Dios te dice, ah wow andaba como como desubicado en el tema de mi paternidad a lo mejor como hijo tambiĆ©n wow, creĆ que era poca cosa pero a lo mejor tambiĆ©n como hijo ya adulto puedo hacer una manera de decir, oye ni siquiera creĆ que Dios le tomara importancia y que yo pudiera seguir honrando a Dios y sirviendo a Dios aun cuando ya no iba con mis papĆ”s y como Dios lo tiene en tan alto concepto ahora quiero antes de terminar, vamos a pasar al tiempo de la santa cena y quiero recordar, estoy leyendo ahorita un libro que se llama la gracia abrumadora y yo sĆ© que al leer esto, si somos bien honestos tiene una sensaciĆ³n como de hĆjole estoy muy lejos y a veces pudiera parecer como que, ah esto es muy complicado y lo primero que la palabra de Dios hace es que nos muestra nuestras carencias y nuestras deficiencias ahora, dĆ©jame decirte que Dios ha permitido que estĆ©s en el lugar donde estĆ©s en la situaciĆ³n que estĆ”s como hijo, como papĆ” y ser expuesto ante tu necesidad de decir hĆjole la verdad estoy lejos de eso y Dios lo ha permitido mi hermano, no para humillarte para que te vayas de aquĆ y lo primero que la palabra de Dios hace es que nos muestra nuestras carencias y nuestras deficiencias ahora dĆ©jame decirte que Dios ha permitido que estĆ©s en el lugar donde estĆ©s, en la situaciĆ³n que estĆ”s como hijo, como papĆ” y ser expuesto ante tu necesidad de decir hĆjole la verdad estoy lejos de eso y Dios lo ha permitido mi hermano no para humillarte, para que te vayas de aquĆ no sirvo como papĆ” no sirvo como hijo lo ha mostrado para que puedas ver precisamente la carencia que hay pero que puedas entonces ser revestido de la justicia de Cristo Cristo no vino a morir por papĆ”s perfectos Ćl vino a morir porque precisamente no somos perfectos y le necesitamos Ćl no vino a morir por hijos perfectos vino a morir precisamente por hijos imperfectos que le necesitamos y en ese llamado de gracia no solamente podemos abrazar su perdĆ³n y decirle SeƱor gracias porque a la luz de la palabra de Dios son situaciones que en mi vida ni creĆ que tuvieran tanta repercusiĆ³n para ti pero gracias porque tĆŗ tambiĆ©n ya pagaste por todo eso y no solamente pagaste sino como dice la palabra en Pedro me has capacitado para todo lo que necesito en esta vida de piedad asĆ que vamos a tomarnos un tiempo para orar vamos a tomar ahorita la santa cena y creo que es un gran momento precisamente recordar eso, al final del dĆa lo que estoy seguro que todos somos todos los que hemos creĆdo en JesĆŗs es que somos sus hijos y Ćl nos ama y se dio por nosotros no solamente con todas nuestras imperfecciones sino a pesar de todas nuestras carencias de todo nuestro pecado y lo que recordamos hoy primeramente es que este llamado al cual nos hacen como hijos aquĆ en la tierra como padres aquĆ en la tierra viene derivado de esta identidad que tenemos como hijos amados de Ćl y que contamos con todo el apoyo con todo el respaldo en su EspĆritu Santo para desempeƱar esto que Dios nos ha llamado y no serĆ” perfecto pero aĆŗn en momentos de debilidad, de caĆdas podemos acudir nuevamente y reabastecernos de su gracia y de su perdĆ³n para continuar corriendo la carrera de la fe asĆ que tĆ³mate un tiempo ahĆ recuerda que el tiempo de la santa cena tiene como propĆ³sito recordar el Evangelio recordar que no es por nuestros mĆ©ritos recordar lo de Efesios 1 al 3 toda la identidad que tenemos SeƱor gracias porque me salvaste me da muerte en mis delitos y pecados gracias porque hoy recuerdo con esta galleta con este jugo recuerdo que tĆŗ derramaste tu sangre por mĆ, que si yo puedo ser aceptado y perdonado y tener una relaciĆ³n contigo, no es por mis mĆ©ritos y puedas hallar descanso, gozo en este tiempo recordando el sacrificio Ćŗnico y suficiente para una salvaciĆ³n completa y perfecta Ćŗnicamente por los mĆ©ritos de Cristo, asĆ que vamos a orar SeƱor, gracias por tu palabra, gracias porque como mencionamos al inicio es hermoso saber que no estamos aquĆ para vivir a la deriva, inventando siguiendo sentimientos, siguiendo nuestra propia inteligencia sino que nos has dejado tu palabra SeƱor, es verdad algunos han dicho este manual y al final aunque no es Ćŗnicamente un manual por supuesto que tambiĆ©n sirve porque tĆŗ eres el creador de todas las cosas todas las cosas son de ti por ti, para ti, y aĆŗn las familias como papĆ”s, como hijos tĆŗ nos has creado para tu gloria SeƱor, gracias porque ante la lluvia de ideas ante la lluvia de opiniones y de maneras de ejercer una familia SeƱor no hay lugar mĆ”s seguro que venir a tu palabra padre, asĆ que gracias SeƱor porque sĆ© que nos has hablado, probablemente nos has redargĆ¼ido, pero tambiĆ©n nos has instruido a lo mejor cosas que ni sabĆamos SeƱor y el dĆa de hoy queremos en respuesta a tu amor SeƱor vivir y hacerlo para tu gloria SeƱor gracias porque este tiempo que vamos a tomar y despuĆ©s de precisamente ser expuestos ante ante tantas carencias que honestamente hay en nosotros, recordar tu sacrificio, recordar tu perdĆ³n recordar tu amor SeƱor gracias porque como cantĆ”bamos, en esto conocemos tu amor SeƱor que te diste por nosotros, en esto conocemos tu amor SeƱor, que viniste y derramaste tu sangre por papĆ”s imperfectos, por hijos desobedientes padre gracias porque diste tu vida SeƱor no solamente para perdonarnos sino tambiĆ©n para adoptarnos y ahora vivir con gozo, con la identidad y con la seguridad de que somos tus hijos por los mĆ©ritos de JesĆŗs y al ser hijos tuyos tambiĆ©n nos has sellado con tu EspĆritu al ser hijos tuyos tambiĆ©n nos llamas ya no a vivir y anhelar andar en estas buenas obras a las que nos llamas en nuestras propias fuerzas sino descansando y confiando en tu EspĆritu Santo SeƱor, y aĆŗn en medio de las caĆdas como probablemente hoy tĆŗ nos has hablado y nos has redargĆ¼ido SeƱor queremos venir SeƱor y beber nuevamente de tu perdĆ³n de tu gracias SeƱor y gozarnos en quien somos en ti padre asĆ que SeƱor queremos recordar este tiempo SeƱor recordar tu sacrificio recordar que es por tu sobra SeƱor que nosotros nos acercamos a ti SeƱor, y en humildad gozarnos por la salvaciĆ³n completa y perfecta que tenemos en Cristo, en cuyo nombre oramos AmĆ©n somos una iglesia que confĆa camina y comunica a Cristo acompƔƱanos domingo a domingo te esperamos