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PredicaciĆ³n del domingo 26 de noviembre 2023 Horizonte Tequisquiapan Predicador: Hugo ventura
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PredicaciĆ³n del domingo 26 de noviembre 2023 Horizonte Tequisquiapan Predicador: Hugo ventura
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PredicaciĆ³n del domingo 26 de noviembre 2023 Horizonte Tequisquiapan Predicador: Hugo ventura
Somos una iglesia que confĆa, camina y comunica a Cristo. AcompƔƱanos domingo a domingo. Te esperamos. No provocar a nuestros hijos a ira y quedĆ³ pendiente la parte positiva, que es lo que la palabra de Dios sĆ nos llama a hacer. Entonces, el dĆa de hoy vamos a ver esto, versĆculo 4. Nuevamente lo voy a leer. Antes de empezar, quiero tambiĆ©n, mi esposa les manda muchos saludos. Hace 8 dĆas no pude estar acĆ” porque mi suegra estaba de visita y tuvo un tema severo de salud, urgencias y cuestiones asĆ que tuvieron que quedarse ahĆ el domingo en la maƱana. Y el dĆa de hoy mi hija pequeƱa estĆ” muy mal de tos y de cuestiones asĆ. Y una mala dosis de medicina ayer en la noche complicĆ³ un poquito las cosas. Entonces, fue una muy mala noche. Mi hija sigue todavĆa con mucha tos. Les mandan muchos saludos y se aprecian tambiĆ©n sus oraciones por nuestra familia. Pero gracias a Dios, fuera de eso todo estĆ” bien. Dios estĆ” en control. Dios ha sido bueno. Ćl es fiel. Pero les mandan muchos saludos. Dicho esto, voy a leer versĆculo 4 de Pesos 6. En esta ocasiĆ³n no te voy a pedir que te pongas de pie, solo es un versĆculo. AcompƔƱame ahĆ con tu vista y vamos a comenzar porque de verdad que es un pasaje, es un texto bastante rico. Dice Pesos 6.4. Y ustedes, padres, no provoquen la ira a sus hijos, sino crĆenlos en la disciplina e instrucciĆ³n del SeƱor. Padre, nuevamente, gracias porque eres un padre bueno, eterno, creador. Y creaste todo, SeƱor, incluyendo la familia. Creaste todo incluyendo nuestras vidas, incluyendo nuestros hijos, SeƱor. Y gracias porque no tenemos que inventar ni que caminar a la deriva o en oscuridad, sino venir a esta lĆ”mpara que nos alumbra, SeƱor, que es tu palabra, SeƱor. AsĆ que gracias porque es un gran, gran, gran privilegio el poder meditar en ella, SeƱor. Y padre, yo te ruego que sea eso, que tu palabra abra nuestro entendimiento, SeƱor, que ilumine. Yo no sĆ© en quĆ© etapa estĆ© cada uno de mis hermanos en su paternidad o si no es paternidad, pero a lo mejor conoce gente que sĆ lo estĆ”. Y padre, tĆŗ eres un rey que conoce nuestra necesidad de ti, pero no se queda ahĆ, sino que tĆŗ cubres nuestras necesidades, SeƱor. AsĆ que padre, danos un corazĆ³n humilde y enseƱable, SeƱor, y ten misericordia de nosotros. Gracias, padre. En el nombre de JesĆŗs. AmĆ©n. Me gusta empezar, ahorita oraba porque a lo mejor decĆas ocho dĆas, a lo mejor hay gente aquĆ que no tiene hijos o que dice, eso lo veo muy lejano, pero lo rico de ir estudiando la Biblia versĆculo a versĆculo, lo he dicho en algunas situaciones, es que Dios nos da de comer cosas que a veces ni sabemos que necesitamos, pero que las vamos a necesitar. En este caso, cuando alguien estĆ” enfermito y le llegan con el caldo de pollo, los niƱos generalmente no es como que lo mĆ”s, bueno, a lo mejor algunos sĆ, algunos dicen, no, como caldo de pollo, y la mamĆ” le dice, es que mire, esto es bueno para esto y para lo otro. Y en ese momento a lo mejor no se dan cuenta de los nutrientes que estĆ”n recibiendo, pero la mamĆ” en este caso sabe lo que es necesario para que el niƱo estĆ© sano. De la misma manera Dios, a travĆ©s de toda su palabra, muchas veces nos da alimento que nosotros no sabemos que, o creemos que en este momento no es para nosotros, pero Ć©l sabe que lo necesitamos, lo necesitaremos, o incluso podrĆ” ser de bendiciĆ³n para alguien mĆ”s. Definitivamente, a la luz de todo lo que veĆamos hace ocho dĆas, y lo que sabemos como padres, ser papĆ”s es algo desafiante. Ahora es todavĆa mĆ”s desafiante para aquellos que realmente tienen el anhelo de hacerlo bien, y hay preguntas en todas las etapas, en todas las edades de nuestros hijos, y constantemente nos enfrentamos a desafĆos que ni sabĆamos ni creĆamos que nos Ćbamos a enfrentar, y entonces ahĆ nos encontramos preguntĆ”ndonos quĆ© hacer cuando nuestro hijo hace esto, o cuando reacciona de esta otra manera, o cĆ³mo debo, cuĆ”ndo y cĆ³mo debo decirle que sĆ o que no, o cĆ³mo debo resolver los problemas entre los hermanos, cĆ³mo debo lidiar en las situaciones con los compaƱeros de su escuela, cĆ³mo debo reaccionar si estĆ” mintiendo, pero a lo mejor estĆ” mintiendo por una buena causa, deberĆa actuar de una manera distinta, cĆ³mo debo reaccionar o cĆ³mo debo comportarme tambiĆ©n cuando he llegado a un punto que ya estoy harto. DecĆa alguna vez a manera de broma, y espero no me lo tomes a mal, decĆa un pastor en una conferencia de papĆ”s, decĆa, miren, la verdad la crianza es un tema que nos desafĆa y que en algunos momentos nos lleva al lĆmite, y decĆa el pastor, de hecho yo puedo entender a Dios, porque Ćl ha creado algunas especies de animales que los papĆ”s se comen a los hijos, y dice, no estamos promoviendo eso para nada, y lo desciento no de broma mi hermano, pero debemos ser honestos y todos nos enfrentamos a ese tipo de desafĆos porque la crianza de los hijos no es una tarea sencilla, muchos quisiĆ©ramos tener este tipo de enciclopedias, ya ahorita ni se usan, pero si eres de mi generaciĆ³n por lo menos, te acuerdas de estas enciclopedias que venĆan, habĆa una de, me parece, de Rutherford Diggs, de esta revista Selecciones, y te daba remedios caseros, entonces tĆŗ lo tenĆas por letra, y decĆas, mira, si es para la fiebre, te vas a la S, a ver quĆ© hacer en caso de fiebre, y si era para dolor de estĆ³mago, te ibas a la D, dolor de estĆ³mago, y quisiĆ©ramos a veces resolver de esa manera la crianza con nuestros hijos, que todas las situaciones vinieran asĆ descifradas, y dĆ©jame decirte, gracias a Dios que nos dejĆ³ un manual, la mala noticia es que no estĆ” dividido tan detallado, no es como que ven exactamente todas las situaciones detalladamente, pero la buena noticia mi hermano, es que si nos ha dejado un manual Dios, puse en pantalla esto, Dios nos ha dejado un manual de crianza perfecto, en donde encontramos mandamientos, principios generales, particulares y ejemplos, que nos permiten criar adecuadamente a nuestros hijos, y es su palabra. Los padres cristianos no somos llamados a andar en tinieblas, a andar improvisando, sino a confiar en la palabra de Dios. Para mĆ esto es algo glorioso, porque ahorita compartĆ un poco lo de mi hija, y a diferencia, o comparĆ”ndolo de alguna manera con un doctor, el dĆa de ayer mi hija pequeƱa que estaba muy mal de la tos, la llevamos al doctor, y le dieron una mala dosis del medicamento, lo cual a las pocas horas le complicĆ³ bastante, y ya no despertaba. Ahora eso fue una negligencia mĆ©dica, y dices, oye pues te estoy confiando, y tĆŗ me dices que tengo que hacer esto, y el resultado es malo, pues con quĆ© confianza lo vuelvo a hacer. La diferencia con nuestro Dios, es que el manual que nos ha dejado, la guĆa que nos ha dejado, promete un buen resultado, y es su palabra, y su palabra es veraz, su palabra no cambia, su palabra a pesar del tiempo no ha variado, a pesar de que la cultura ha cambiado, la palabra de Dios, tenemos la certeza que es la verdad, y es una guĆa verdadera, y debemos dar gracias a Dios, porque tenemos el privilegio de estudiarlo. AsĆ que mis hermanos, aunque estamos en una cultura que nos da un montĆ³n de ideas, un montĆ³n de consejos, de influencia, de maneras de crear a los niƱos, y muchas veces alejadas totalmente de la palabra, si buscamos realmente anhelar y cumplir el propĆ³sito por el cual han sido creados nuestros hijos, debemos ir a aquel que los creĆ³, y es nuestro SeƱor Jesucristo, y es a travĆ©s de su palabra que nosotros podemos tener esta certeza. Entonces, ya veĆamos hace ocho dĆas el elemento del cual debemos cuidarnos, que es no provocar a ir a nuestros hijos, vimos varios elementos que ya estĆ”n ahĆ, si tĆŗ quieres recordarlos o repasarlos en YouTube o en audio, y el dĆa de hoy vamos a ver la parte positiva, y de ahĆ el tĆtulo del sermĆ³n de cĆ³mo luce una crianza de nuestros hijos en Cristo. Entonces, voy a dividir este elemento en cuatro puntos, y ahĆ van a aparecer en la pantalla. El primer elemento del dĆa de hoy es que nuestros hijos necesitan ser criados. El segundo, que los padres somos los responsables de esa crianza. El tercero, que esta crianza debe contar de instrucciĆ³n y disciplina, pero en un clima de amor y ternura. Y el cuarto, es que esta crianza es bajo la autoridad de Cristo. Entonces, vamos al primer punto, y es que nuestros hijos necesitan ser criados. Yo sĆ© que a lo largo de las Ćŗltimas dos semanas, y ahorita te van a sonar elementos como repetitivos, pero necesitamos recordarlos, mis hermanos. Yo necesito recordarlos cada dĆa porque cada dĆa se nos olvidan las cosas. Y el primer elemento es que nuestros hijos necesitan ser criados. Ahora, yo sĆ© que esto puede parecer demasiado odio, lo entiendo, pero muchas veces, incluso dentro de hogares que se dicen ser cristianos, olvidamos esto, y dejamos a nuestros hijos a la deriva. Y por eso Dios recuerda nuevamente, ustedes padres no provoquen a ir a sus hijos, sino crĆenlos en la disciplina e instrucciĆ³n del SeƱor. ĀæQuĆ© significa criar? Criar, que usĆ© en pantalla, significa nutrir, alimentar, y aquĆ se usa en el sentido de llevarlos a la madurez con ternura. Es un imperativo. Hay indicativos, Efesios capĆtulo 1 al 3 nos dio muchos indicativos, de quiĆ©nes somos en Cristo, nuestra identidad en Ćl. Ahora a partir de capĆtulo 4, dice, yo les ruego que anden de la manera que es digna de la vocaciĆ³n o el llamado que Dios les ha dado, y entonces da ahora imperativos de instrucciones. Esta no es una sugerencia, no es un, mira, considera esto si quieres, pero si no, no pasa nada. No estĆ” diciendo, mira, eres un hijo amado, fuiste salvado a precio de sangre, y ahora esa nueva vida trae como consecuencia el criar a sus hijos, y criar significa nutrir, alimentar, y llevarlos a la madurez con ternura. ĀæPor quĆ© destaco esta parte con ternura? Bueno, porque hay un contraste. Ya vimos que primero habla de evitar provocarlos a ira o desalentarlos, como veĆamos hace ocho dĆas, pero ahora habla de un carĆ”cter tierno. Mis hermanos, debemos recordar algo. Si nosotros dejamos a nuestros hijos solos, que ellos se instruyan, algunos dicen, es que, Āæsabes quĆ©? Deja tu hijo que siga su corazĆ³n. No lo limites, dĆ©jalo que Ć©l siga sus propios deseos. Mis hermanos, si nosotros dejamos a nuestros hijos sin instrucciĆ³n, sin disciplina y sin guĆa, ellos van a seguir evidentemente la inclinaciĆ³n natural de sus corazones, y esa inclinaciĆ³n no es hacia lo bueno, es hacia lo malo, es lo que hemos visto. Nuestros hijos, mis hermanos, puse en pantalla, no nacen con una inocencia neutral. La Biblia nos enseƱa que cada niƱo viene al mundo con una propensiĆ³n al pecado y al egoĆsmo, porque todos pertenecemos a una raza caĆda. Aun cuando luzcan tan tiernecitos, reciĆ©n nacidos, cachetones, el dientecito le empieza a salir, te hacen una sonrisa de ya no pasa nada, que son unos individuos pequeƱitos, pero son pecadores. Son egoĆstas, ven por lo suyo, nada mĆ”s. Como lo seƱala MacArthur, nuestros niƱos estĆ”n ya estropeados por el pecado en el momento en que son concebidos. El impulso hacia el pecado estĆ” incorporado en su misma naturaleza. Todo lo que necesita un niƱo para la trĆ”gica cosecha es que se le permita al niƱo expresar esos malos deseos sin freno alguno. Lo Ćŗnico que Ć©l necesita es que tĆŗ no hagas nada, que tĆŗ le digas lo que tĆŗ quieras. Yo no me voy a meter en tu vida, porque tĆŗ eres un angelito. TĆŗ acabas de nacer, no hay maldad en ti. Mis hermanos, el dĆa de hoy, grandes influencers, grandes personas que tienen gran autoridad e impacto en la sociedad, tienen clara esta tendencia y dicen, no, es que todos nacemos siendo buenos. Las circunstancias nos van haciendo malos. La palabra de Dios dice, no, todos nacemos malos, con una inclinaciĆ³n natural hacia el mal que necesita ser instruida y disciplinada. Dice Proverbios capĆtulo 22, versĆculo 15, recordar esto, la necedad estĆ” ligada al corazĆ³n del niƱo, pero la vara de la disciplina lo alejarĆ” de ella. Entonces esta resistencia que vemos en el niƱo para obedecer, o esa ira o berrinches que manifiestan cuando les decimos que no, tiene un origen y es que su corazĆ³n estĆ” daƱado por el pecado. Puse en pantalla esto, mis hermanos, y tambiĆ©n lo pongo como un parĆ©ntesis, porque a veces caemos en esta tendencia tambiĆ©n, sobre todo como creyentes, de decir, bueno, yo no voy a dejar que mi hijo se junte con nadie, lo voy a tener en mi casa. Y asĆ, no, pues Ć©l es bueno, asĆ no va a haber maldad en Ć©l. Mis hermanos, nuestros hijos no tienen que salir de casa para aprender a pecar. Puse en pantalla eso, nuestros hijos no tienen que salir de casa para aprender a pecar. Ciertamente, quiero enfocar esto, las malas conductas de otros pueden reforzar o estimular el mal que ya estĆ” en ellos, pero la fuente del problema se encuentra en sus propios corazones. Hay personas que se la pasan culpando a otros por el pecado de sus hijos. Hay que por culpa de su compaƱerito y esto, y es que sus abuelos o la suegra, no sĆ©. Nuestros hijos no necesitan a otros para ser pecadores, ellos naturalmente ya son pecadores. Puede propagar o influenciar o potenciar el pecado, sĆ, y tambiĆ©n lo veremos, es parte de nosotros como papĆ”s ser sabios y poner lĆmites y cuidar e instruir, pero no compararnos esa mentira de que entonces los vamos a encerrar y todo cristiano y que no se junten con nadie mĆ”s. Mis hermanos, tambiĆ©n sus compaƱeritos cristianos son pecadores. Nuestros niƱos vinieron con una propensiĆ³n al pecado y asĆ como de pequeƱitos se manifiestan situaciones que pudieran parecer hasta chistosas porque son egoĆstas, porque empujaron a su hermanito, porque le arrebataron el juguetito al primito, de esa misma maldad que no es corregida desde pequeƱos, al paso de los aƱos se irĆ” convirtiendo en rebeldĆa, en falta de respeto, en robo, en egoĆsmo, aĆŗn en cosas mayores, y por lo tanto es algo que debemos cuidar, como veremos durante el pasaje. No todos manifestarĆ”n el mismo grado de maldad ni las mismas actitudes y acciones pecaminosas, evidentemente, pero si nosotros no hacemos nada con esa necedad que vemos, darĆ” fruto. Si nosotros no somos consistentes y cuidadosos en el tema de la disciplina, eso traerĆ” frutos. Mira lo que dice Proverbios 19.18 Disciplina a tu hijo mientras hay esperanza, pero no desee tu alma causarle la muerte. Mi hermano, es necesario que tambiĆ©n te haga un parĆ©ntesis aquĆ. Esto aplica para todos. Para mĆ, como pastor, mis hijitas son pecadorcitas tambiĆ©n. Ellas necesitan tambiĆ©n ser corregidas, instruidas. Necesito clamar por su salvaciĆ³n. Ellas no heredan mi salvaciĆ³n. Como veremos ahorita, es una herramienta que Dios nos usa como papĆ”s, el disciplinarlas e instruirlas en la palabra, pero ellas necesitan tener un encuentro real con Ćl. Ahora, mis hermanos, digo esto porque decĆa mi esposa, dice, lo que se estĆ” enseƱando es totalmente contracultural. Ahora, tambiĆ©n es algo que si somos honestos, y yo quiero ser el primero, es algo que nuevamente Dios me confronte en el dĆa a dĆa, como, hey Hugo, necesitas tambiĆ©n ponerse las pilas con tus hijas. No porque seas pastor, no porque las veas en su escuela cristiana, ahĆ en su clasecita de niƱos. Hay un llamado para ti como papĆ”. Hay una responsabilidad. Y en este versĆculo de Proverbios 19-18, Dios pone solamente dos opciones, o estamos siendo intencionales en forjar un carĆ”cter sabio y fiadoso en nuestros hijos, o estamos dejando crecer en ellos la semilla de su propia destrucciĆ³n. Solamente dos alternativas, o disciplinas, o entonces estĆ”s entregĆ”ndolo a la muerte, literalmente. CastĆgalos mientras haya esperanza. ĀæEsperanza de quĆ©? Bueno, de que ese destello de pecado que se estĆ” manifestando desde edades tempranas, no vaya evolucionando, y entonces sus vidas comienzan a comer un torno, comiencen a tener un ritmo o un camino de hijos necios, de hijos insensatos, y sobre todo que estĆ©n cada vez mĆ”s lejanos de la salvaciĆ³n. Ahora, me encanta que pone aquĆ un incentivo o un estĆmulo. Dice, hay esperanza. Disciplina a tu hijo mientras haya esperanza. Ahora, quiero hacer un Ć©nfasis en esto, porque a lo mejor el dĆa de hoy tĆŗ dices, mira, como papĆ”, hĆjole, le he regado un montĆ³n. Si yo hubiera sabido esto, o lo sabĆa pero no lo he hecho, por comodidad, por pereza, porque me he sumergido en el trabajo, en el ministerio, y he dejado a la deriva a mi hijo, que sea guiado, educado por la escuela, por otras personas, por sus abuelos, y ahora, ĀæquĆ© pasa? Y hay casos especĆficos, como parĆ©ntesis, hay abuelos que han hecho tambiĆ©n grandes papeles y honrosamente suplido a papĆ”s ausentes. Pero estamos hablando aquĆ de que tĆŗ estĆ”s aquĆ y Dios te estĆ”, a lo mejor, exhortando y mostrando que seguramente has descuidado este llamado, has descuidado este llamado, o a lo mejor estĆ”s en un proceso que dices, es que ya me siento estancado, ya mis hijos, ya parece incluso que estĆ”n yendo como hacia atrĆ”s, por mĆ”s que he intentado hacer la voluntad de Dios, yo quiero decirte, hay esperanza, no te des por vencido, si yo se trago aquĆ es para nuevamente recordarte que hay esperanza, y a lo mejor tendrĆ”s que esperar para ver ese fruto, incluso el agradecimiento en ellos. Honestamente, cuando uno es papĆ”, se da cuenta de muchas cosas que no entendĆas de tus papĆ”s, y a lo mejor hasta el dĆa que tus hijos sean papĆ”s, verĆ”s ese, a lo mejor ese agradecimiento, que puedan entenderlo, pero ten paciencia, no te canses de hacer esto, dice Galatas 6.9, no nos cansemos de hacer el bien, pues a su tiempo, si no nos cansamos, cegaremos. La crianza, mis hermanos, no es algo que se haga una vez, ya dio fruto, no, es algo que debemos ser pacientes y debemos ser constantes. Proverios 23.13, no escatimes la disciplina del niƱo, aunque lo castigues con vara no morirĆ”, lo castigarĆ”s con vara y librarĆ”s su alma del seol. Otra vez, no es una opciĆ³n, no es como una sugerencia de parte de Dios, es una instrucciĆ³n, y estĆ” diciendo, mira, tĆŗ puedes rehusar muchas cosas hacia tus hijos, pero no rehĆŗses la correcciĆ³n, no rehĆŗses la disciplina, porque si lo corriges de una forma apropiada y consistente, lo vas a librar de un montĆ³n de problemas, incluyendo tal vez el peor de todos, ĀæcuĆ”l? Que tu hijo se vaya al infierno, es lo que estĆ” diciendo ahĆ. Ahora este texto tambiĆ©n provee, no solamente un estĆmulo para los padres desanimados, en el que veĆamos anteriormente, sino aquĆ posee una advertencia, hay una advertencia aquĆ para los padres descuidados. Dice, no escatimes la disciplina del niƱo, aunque lo castigues con vara no morirĆ”, librarĆ”s su alma del seol. AquĆ estĆ” hablando y advirtiendo a padres descuidados que por alguna u otra situaciĆ³n hemos estado tan ocupados en otras cosas, no necesariamente malas, yo no estoy refiriĆ©ndome necesariamente a aquel papĆ” que viviĆ³, fue por los cigarros y ya no regresĆ³, o al que estuvo en prisiĆ³n o entregado abiertamente alguna adicciĆ³n que le hacĆa nula su convivencia con los hijos. Estoy hablando tambiĆ©n a papĆ”s descuidados que se han sumergido tanto en el trabajo, en sus hobbies, en diversiĆ³n, en entretenimiento, en el ministerio, que han descuidado lidiar con sus hijos. Y lo que Dios estĆ” diciendo aquĆ es que el tema de la crianza, de la disciplina, de la instrucciĆ³n es un tema de vida o muerte y que hay un alto riesgo en descuidar este deber. Si tuvieras a tu hijo que estĆ” a punto de sufrir un accidente mortal, crĆ©eme que tĆŗ dejarĆas todo. Hubo un miĆ©rcoles de oraciĆ³n aquĆ, Ćbamos a comenzar la oraciĆ³n y me habla mi esposa de la casa y me dice, pero llorando, me habla, es que necesitas venir pronto porque Ruth se abriĆ³ la cabeza y estĆ” sangrando. Yo ya ni me despedĆ. O sea, perdĆ³nenme, a lo mejor, bueno, despuĆ©s supieron cuĆ”l es el rollo. Pero yo agarrĆ© y me salĆ y gloria a Dios que vivo aquĆ a dos minutos. Yo me imaginĆ© lo peor en esos dos minutos. Vi pasar los cuatro o cinco aƱos de mi hija en ese entonces. Me sentĆ tan culpable. ĀæPor quĆ© no estuve ahĆ? ĀæQuĆ© andaba haciendo? Y cuestiones asĆ. Pero fue un asunto de vida y muerte. Yo no considerĆ© ni siquiera la iglesia por el bienestar de mi hijo, de mi hija en este caso. Yo salĆ corriendo. Mis hermanos, ĀæcĆ³mo hubiera sido, o cĆ³mo se hubiera visto que en ese momento le hubiera dicho a mi esposa, Āæsabes quĆ©? AguĆ”ntame tantito, amor, porque estoy acĆ” con los hermanitos. No, mis hermanos, cuando estamos en un asunto de vida o muerte, no hay nada mĆ”s importante que ir y rescatar a esa persona. Bueno, lo que Dios nos estĆ” diciendo aquĆ, mis hermanos, y pongo esto en pantalla, es que no hay excusa que sea vĆ”lida para dejar de moldear el carĆ”cter de nuestros hijos. Porque esto tambiĆ©n es un asunto de vida o muerte. O te dedicas, y hablo para mĆ tambiĆ©n, o te dedicas, Hugo, a moldear el carĆ”cter de tu hijo, de tu hija, o tendrĆ”s en algĆŗn momento de su vida, en tus brazos, su cadĆ”ver. Ahora, ciertamente, por la falta de disciplina, muchas personas terminan muertos, falta de lĆmites, falta de restricciones, y dan rienda suelta desde jĆ³venes a hacer lo que quieran con su vida. Pero creo yo que no se refieren nada mĆ”s a un tema fĆsico. Se refiere tambiĆ©n a un tema espiritual. EstĆ” diciendo, instruyelos, corrĆgelos, sĆ© consistente, porque si no vas a tener como resultado un hijo adulto necio, duro de corazĆ³n, sin sabidurĆa en sus decisiones, que mĆ”s que ser una bendiciĆ³n, serĆ” una carga o un lastre, como un individuo que no tiene vida propia, que tienes que estar arrastrando o jalando. Y mis hermanos, honestamente, eso es peor que la muerte. Y la Biblia nos advierte claramente de esto. Recuerda esto, mis hermanos, nuestros hijos, traen de fĆ”brica el pecado. David dice en Salmos 58.3, desde la matriz estĆ”n desviados los impĆos, desde su nacimiento se descarrĆan los que hablan mentiras. Ahora, yo te pregunto esto. ĀæTĆŗ crees sinceramente lo que dice la palabra de Dios? ĀæTĆŗ crees que tus hijos realmente son portadores de pecado? ĀæQue el pecado muere en ellos? ĀæO todavĆa los sigues viendo como, no, mi hijo serĆa incapaz? Ahora, si es asĆ que tĆŗ entiendes y reconoces que ellos son pecadores, ĀæquĆ© estĆ”s haciendo al respecto? ĀæO estĆ”s dejando que ellos sigan su propio corazĆ³n, sus propios planes, sus propios deseos? ĀæO estĆ”s realmente siendo intencional en moldear su carĆ”cter, en instruirlos en la palabra de Dios, en exponerlos a los medios de gracia que puedan vencer esa dureza de su corazĆ³n y entonces puedan venir a Cristo en arrepentimiento y fe? Mis hermanos, lo que estoy diciendo es que a la luz de la palabra de Dios, como papĆ”s deberĆamos criar a nuestros niƱos en base a lo que la palabra de Dios dice y no a lo que la psicologĆa dice. La palabra de Dios nos habla de disciplina, de instrucciĆ³n, de moldearlos con ternura, con amor, pero con firmeza y con constancia. No de dejarlos a su libre decisiĆ³n, a su propio corazĆ³n, porque son unos angelitos indefensos. Y eso nos lleva al segundo punto del pasaje. ĀæQuiĆ©nes son los responsables de criar? Los padres como responsables de la crianza, los padres como responsables de la educaciĆ³n, los padres como responsables de la crianza, los padres tenemos la responsabilidad de llevar a cabo esa tarea. Quiero reiterar esto, dice el versĆculo 4, que ustedes padres no provoquen a ir a sus hijos, sino crĆenlos en la disciplina e instrucciĆ³n del SeƱor. Nada mĆ”s recordar lo que decĆamos hace 8 dĆas, esa es una instrucciĆ³n que nuevamente no es responsabilidad del Estado, es que la sed, y es que sus libros, y que estĆ”n haciendo con nuestros hijos, estĆ”n educando, es que es su responsabilidad el poner el balance en el cual se van a enfrentar, o ahĆ en la sed ahorita, o cuando sean adolescentes o jĆ³venes y ya no estĆ©s ahĆ para cuidarlos, necesitan tu instrucciĆ³n, tĆŗ eres el responsable. No es responsabilidad de las escuelas, no es responsabilidad primordial de la iglesia, es una responsabilidad que Dios ha designado a los papĆ”s. Lamentablemente una de las cosas mĆ”s tristes que sucede el dĆa de hoy es que hay esta tendencia de decir, mira, es que cada uno debe vivir su vida como quiera, y eso ha permeado a los niƱos, a los adolescentes, y entonces los papĆ”s dejan a sus hijos a la deriva, se meten en drogas, se meten en este tema de la ideologĆa de gĆ©nero, y cada vez hay mĆ”s niƱos que porque se les ha dejado hacer lo que ellos quieran, ahora batallan con homosexualidad, adolescentes que estĆ”n teniendo hijos a edades que no estĆ”n preparados para eso, que estĆ”n fuera del diseƱo de Dios, y todo eso porque papĆ”s han decidido dejar a sus hijos que hagan lo que ellos quieran. Porque es su vida, porque eso es enseƱado, que ellos tienen derecho a hacer lo que ellos quieran, y entonces cuando vienen las consecuencias, los papĆ”s voltean a ver a los maestros, a la iglesia, a las autoridades, y evaden lo que desde un inicio Dios dio como responsabilidad a ellos. Mis hermanos, hay padres que no estĆ”n haciendo lo que deben hacer, y que quieren que otros lo hagan, y exigen que otros lo hagan, y la Biblia enseƱa que es responsabilidad de los papĆ”s. Mira lo que dice, y recordando Deuteronomio 6.4 Escucha, oh Israel, el SeƱor es nuestro Dios, el SeƱor uno es. AmarĆ”s al SeƱor tu Dios con todo tu corazĆ³n, con toda tu alma y con toda tu fuerza. Estas palabras que yo te mando hoy estarĆ”n sobre tu corazĆ³n, las enseƱarĆ”s diligentemente a tus hijos, se estĆ” hablando a los papĆ”s evidentemente, y hablarĆ”s de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. Las atarĆ”s como una seƱal a tu mano y serĆ”n por insignias entre tus ojos. Las escribirĆ”s en los cortes de tu casa y en tus puertas. MĆ”s adelante volveremos este pasaje, pero lo que quiero dejarte en claro aquĆ es que la voluntad de Dios es clara respecto a la crianza de los hijos. Es muy clara. Y la voluntad de Dios es que los padres se ocupen de criar a sus hijos en el contexto de una instrucciĆ³n diaria y constante. ĀæQuĆ© quiero decir con esto? Es bueno, por supuesto que somos llamados a tener un tiempo de adoraciĆ³n como familia, de devocional, pero lo que estĆ” hablando aquĆ la palabra de Dios es algo mĆ”s allĆ”, estĆ” hablando de una enseƱanza diaria y constante. El utilizar las situaciones del dĆa a dĆa para poder permear en nuestros hijos una cosmovisiĆ³n bĆblica. Y reitero, mis hermanos, esto no es responsabilidad de la iglesia, de los colegios, es responsabilidad de los papĆ”s. Un parĆ©ntesis quise tomar aquĆ tambiĆ©n. ĀæY quĆ© sucede si soy mujer y mi esposo no es creyente? ĀæQuĆ© sucede si a lo mejor yo no tengo, o sea, el papĆ” no estĆ” presente, estoy divorciado, estoy divorciada, el papĆ”, o sea, ĀæestĆ” diciendo que entonces tengo que esperarme a que el papĆ” lo haga? No. Lamentablemente, por la negligencia de muchos papĆ”s, o la pasividad, o la cobardĆa de huir en esos momentos, porque mis hermanos, ser papĆ”s es para valientes. Vienen momentos difĆciles que tĆŗ dices, hĆjole, con esto mejor. Y ahĆ tienes un montĆ³n de mujeres cargando con el peso que deberĆan estar cargando los papĆ”s. Hay escenarios asĆ donde, aunque no es el modelo primordial de Dios, tampoco hay nada de indigno en que como mujer tĆŗ puedas tambiĆ©n alimentar e instruir a tus hijos en la palabra de Dios. Lo hablĆ”bamos ya hace 15 dĆas, como el caso de la mamĆ” y la abuela de Timoteo. Instruyeron a Timoteo desde pequeƱo en las Escrituras, y entonces tambiĆ©n pudo venir a salvaciĆ³n a travĆ©s de la instrucciĆ³n y correcciĆ³n de estas mujeres. Pero estĆ” hablando aquĆ a los padres primordialmente. Ahora, yo decĆa que no es responsabilidad primordialmente de la Iglesia. Quiero poner esto como parĆ©ntesis. Por supuesto que como Iglesia somos una herramienta y somos una ayuda. PonĆ en pantalla esto. La responsabilidad como Iglesia mĆ”s bien es instruir a los padres para que ellos crĆen a sus hijos. La Iglesia provee una ayuda invaluable, pero la responsabilidad es de cada padre. Mis hermanos, la Iglesia no estĆ” llamada a sustituir a los papĆ”s. ĀæQuĆ© quiero decir con esto? EspĆ©rame tantito, eh. Si traigo... ĀæQuĆ© quiero decir con esto? Muchas veces hay esta tendencia como de decir, no, pues, hoy la Iglesia deberĆa de estar instruyendo y cuidando a mis hijos. Algo muy comĆŗn. Y quiero decir que, primero, ora por los jĆ³venes, por los adolescentes. Por supuesto que como Iglesia estamos viendo la manera de proveerles, de instruirles aquĆ los domingos, o ver la manera. Pero me estoy refiriendo a que a veces caemos en esta tendencia de decir es que deberĆan de hacer algo con los jĆ³venes, Āæno? Y queremos aventarle toda la responsabilidad a la Iglesia. Y la palabra de Dios estĆ” diciendo, mira, como papĆ”s, tambiĆ©n tenemos la responsabilidad de ser los primeros en moldearles, en proveerles instrucciĆ³n religiosa y guiar a nuestros hijos a Cristo. La Iglesia, evidentemente, tambiĆ©n somos llamados a proveer una ayuda, pero la principal responsabilidad es para los papĆ”s. Lo mismo sucede en las escuelas cristianas. Lo decĆa hace rato, estĆ” llena tambiĆ©n de pequeƱitos pecadores. Y a veces decimos, bueno, vamos a meterlos ahĆ para que ya me enderecen a mis hijos, porque ya en la casa ya no se puede. Mis hermanos, esa no es la principal responsabilidad tampoco de los colegios cristianos. De hecho, cuando como padres somos descuidados, no hay instrucciĆ³n ni disciplina en nuestras casas, y llevamos a nuestros hijos a esos lugares, terminan siendo incluso una carga y una distracciĆ³n porque no estamos haciendo lo que nos corresponde en nuestras casas, y eso termina afectando no solamente a los demĆ”s niƱos, sino tambiĆ©n a los maestros y a las personas que estĆ”n en cuidado de ellos. AsĆ que, mis hermanos, es un llamado como papĆ”s tambiĆ©n, recordar que es nuestra principal responsabilidad y es a lo mejor un recordatorio y alinear las prioridades. Mis hermanos, nuestros hijos estĆ”n diseƱados para solamente estar cierto tanto de aƱos, no para que estĆ©n todos los aƱos de nuestra vida. Yo sĆ© que algunos dicen, ay, quisiera que mis hijos nunca se fueran. No, no es el modelo de Dios. Es que se han instruido en la palabra de Dios, se han disciplinado y por lo tanto tambiĆ©n se han dirigido a una cosmovisiĆ³n de vivir para el reino de Dios, de formar un matrimonio que viva y dĆ© gloria y honra a nuestro SeƱor. O no un matrimonio, pero sĆ una vida. Una vida tambiĆ©n individualmente que pueda servir para la extensiĆ³n del reino de Dios. AsĆ que a lo mejor hay momentos o hay situaciones que tenemos que ajustar para cumplir esto. Tenemos que ser padres presentes y eso involucrarĆ” muchas veces que cambiemos nuestra perspectiva. Algunos papĆ”s dicen, mira, con que a mis hijos no les falte nada de ropa, de dinero, pero ya trae el Ćŗltimo modelo de lentes, de iPhone, de tenis, estĆ” en el mejor colegio. Mis hermanos, a veces tendremos que sacrificar ese tipo de cosas para tener tiempo en la disciplina y en la correcciĆ³n del SeƱor. Porque al final del dĆa, al primero que rendiremos cuenta de esto, serĆ” aquel que nos comprĆ³. En tercer lugar, Pablo nos da elementos de cĆ³mo debe ser esta crianza. Y habla de que debe constar de instrucciĆ³n y disciplina, pero en un clima de amor y ternura. Esto tambiĆ©n es muy importante. En un clima de amor y ternura. Dice versĆculo 4 nuevamente. Ustedes padres no provoquen a iras sino crĆenlos en la disciplina e instrucciĆ³n del SeƱor. Puse ahĆ en pantalla disciplina. Se usa en la Escritura para seƱalar todo el proceso de entrenamiento de nuestros hijos incluyendo el castigo corporal cuando sea necesario. La palabra instrucciĆ³n, o en la Reina Valera parece amonestaciĆ³n, pero me gusta de la NBLA que ya trae las palabras mĆ”s cercanas al original y esa palabra amonestaciĆ³n realmente quiere hablar de instrucciĆ³n, se refiere a poner en la mente de nuestros hijos algo, que es ese algo, la palabra de Dios. De poner en la mente de nuestros hijos la palabra de Dios y otra vez ĀæCuĆ”l es nuestro principal deber como papĆ”s? Guiar a nuestros hijos para que piensen bĆblicamente. A veces como papĆ”s nos encanta y es bueno mis hermanos enseƱarlos a trabajar. Por supuesto que en la palabra de Dios hay un elemento donde somos llamados a trabajar. Por supuesto que hay elementos de ciertas disciplinas tambiĆ©n sociales, pero mis hermanos muchas veces como papĆ”s nos hacemos expertos en instruir a nuestros hijos en cosas buenas, hobbies, pasatiempos, habilidades, incluso que no digo que no pudieran servirles mĆ”s adelante, pero nos olvidamos de lo primordial que es nutrir a nuestros hijos para que ellos puedan pensar bĆblicamente. Del Peronomio 6.6 Estas palabras que yo te mando hoy estarĆ”n sobre tu corazĆ³n. EstĆ” hablando como papĆ”s. ĀæPor quĆ© quiero reiterar esto? ĀæQuĆ© es lo primero que enfatiza? EstĆ” diciĆ©ndole a los papĆ”s estas palabras que yo te mando hoy estarĆ”n sobre tu corazĆ³n. Mis hermanos, ponĆ en pantalla esto. Si queremos enseƱar a nuestros hijos que piensen y vivan bĆblicamente, la palabra de Dios debe gobernar primero nuestro corazĆ³n como padres. Estas palabras estarĆ”n sobre tu corazĆ³n. DecĆa John MacArthur, los corazones que son frĆos y vacĆos de la palabra de Dios no pueden pastorear bien el corazĆ³n de sus hijos. El primer llamado es para los papĆ”s. Si tĆŗ quieres criar adecuadamente a tus hijos, debes comenzar contigo mismo. Es imposible hacerlo si no comienzas contigo mismo. Nuestra tarea es simplemente traspasar o propagar lo que ya estĆ” en nuestra mente y en nuestro corazĆ³n. Pero como nosotros somos los primeros que no estamos evitando que a ver, ĀæquĆ© podemos liberar para tener mĆ”s tiempo en la semana, para tener mĆ”s tiempo para nosotros? QuĆtalo de Dios. A ver, reuniones, quĆtalos. La iglesia, todo es negociable, todo de Dios es negociable. Pero no es negociable el trabajo. Bueno, no sĆ©, y si lo has tomado asĆ yo creo que ya te han despedido de varios trabajos. Hay cosas que no vemos como negociables porque esas sĆ las consideramos de vida o muerte. Porque de ahĆ depende mi salario, mi sueldo, mi sustento. Pero dejamos de percibir lo que realmente la palabra de Dios pone como algo de vida o muerte. Y entonces, si realmente apreciamos lo que Dios dice de su palabra y de la necesidad de su palabra en nuestras vidas y las de nuestros hijos, deberĆamos estar clamando y habitando y usando todos los medios de gracia, no solamente en la iglesia, sino individualmente en el dĆa a dĆa para estar llenos de la palabra de Dios. Y entonces sea algo natural el que nosotros podamos estar traspasando a nuestros hijos. Dice versĆculo 7 hablando de esta instrucciĆ³n diaria y constante. Dice, las enseƱarĆ”s inteligentemente a tus hijos y hablarĆ”s de ellas cuando te sientes en tu casa y cuando andes por el camino, cuando te acuestes y cuando te levantes. Les repito, yo no creo que aquĆ estĆ” hablando de que continuamente tengamos que estar hablando con puros versĆculos. Tampoco habla de que es Ćŗnicamente un tiempo de devociĆ³n y adoraciĆ³n como familia, que claro que es bueno tenerlo y tener las expectativas correctas. Les dije hace 8 dĆas mis expectativas de mi niƱa pequeƱa y no podĆa tener expectativas de mucho tiempo y que fuera algo largo. Pero aquĆ estĆ” hablando mĆ”s bien de en el dĆa a dĆa nosotros poder traspasar a nuestros hijos lo que la palabra de Dios dice de la vida de cada situaciĆ³n. Puse en pantalla esto. Es traspasar a nuestros hijos el sentir de la escritura, de tal manera que ellos puedan ver todo momento y experiencia a travĆ©s de una perspectiva bĆblica. Lo que estĆ” diciendo aquĆ es que asĆ como JesĆŗs utilizaba cualquier situaciĆ³n que veĆa, veĆan la vid y entonces comenzaba a dar una explicaciĆ³n de la vid y dice miren separados de mĆ nada pueden hacer pero si permanecen en mĆ darĆ”n mucho fruto y entonces utilizaba iba caminando y veĆa las aves de los cielos y decĆan miren a las aves ellas no se preocupan y nuestro padre las alimenta y vean tambiĆ©n a las flores ellas no se preocupan por lo que han de hacer y nuestro padre las reviste y el utilizaba situaciones cotidianas no era algo que dijera a ver vamos necesariamente y vengas y vamos a entrar a un plano espiritual y algo que pareciera casi hasta mĆstico sino que el utilizaba cada situaciĆ³n en cada momento para permear en este caso a sus discĆpulos y de la misma manera somos llamados ponĆa en pantalla somos llamados a aprovechar los momentos y situaciones oportunas que se presentan cada dĆa para instruir y modelar a nuestros hijos en el conocimiento de Dios y la verdad y aclaro ahĆ puse la palabra modelar porque veĆamos hace 15 dĆas decĆamos 3 elementos vitales dentro de la crianza o la disciplina primero es la instrucciĆ³n en la palabra de Dios, segundo es vivir, ser un testimonio de lo que estamos hablando a nuestros hijos y tercero pues tambiĆ©n llegarĆ” el momento de la disciplina sin embargo es importante el tener una vida acorde a lo que estamos enseƱando hablamos de amor, de cuidado, de gracia y a veces nos comportamos aquĆ wow Dios es es increĆble y nos miran nuestros hijos adorando y clamando y compartiendo de un Dios de gracia, de misericordia de ternura pero mis hermanos allĆ” afuera nuestros matrimonios estĆ”n llenos de aspereza, de indiferencia y se vuelve algo totalmente opuesto a lo que ven muchas veces dentro de la iglesia lo que ven en nuestras casas, les ponĆa el ejemplo del perdĆ³n tenemos a los hermanitos y les decimos pĆdale perdĆ³n por lo que hiciste y ven que nosotros estamos enemistados con un montĆ³n de personas y hablando mal de la gente y diciendo mira mejor ya no hay que ir a verlo o a verla porque ya no los soporto ven que vivimos llenos de todo menos de reconciliaciĆ³n y esperamos de ello reconciliaciĆ³n mis hermanos somos llamados tambiĆ©n a vivir lo que nosotros estamos enseƱando a llenarnos de la palabra de Dios ahora cuando cuando ha sucedido esto, venĆa este tercer elemento tambiĆ©n, ponĆa en pantalla somos llamados entonces a ejercer nuestra autoridad paterna sobre nuestros hijos y eso incluirĆ” direcciĆ³n autoritativa, Ć³rdenes amonestaciones y disciplina o castigos corporal cuando sea necesario ahora yo sĆ© que aquĆ si quiera mencionar estas palabras pudiera parecer algo asĆ como un terreno peligroso, un terreno espinoso cuando hablamos o cuando escuchamos hablar del castigo corporal de hecho si tu hablas de esto con una persona que no es creyente, aun dentro de muchos creyentes dicen que onda con este pate, es un cavernĆcola que primitivo, eso ya quedĆ³ ya eso, ya estamos en el siglo XXI, eso ya quedĆ³ atrĆ”s derechos humanos que le sucede a los cristianos no, no, no es una idea nuestra es una idea del creador, del que sabe y que sabe como funciona correctamente lo que el creĆ³ ahora muchas veces suceden este tipo de ideas porque escuchamos disciplina o castigo corporal y lo asociamos con castigo fĆsico, con golpizas con moretones con ira con descontrol y hay personas que evidentemente creo que nadie de nosotros podrĆamos concebir tal cosa de hecho varios psicĆ³logos o una de las corrientes fuertes dentro de la psicologĆa confunden esto y escuchan este tĆ©rmino de castigo corporal o disciplina corporal y lo asocian con maltrato fĆsico y entonces dicen mira yo creo que dar golpizas a los niƱos apalearlos sacudirlos quemarlos darles cachetadas en la cara o darles con algĆŗn cable o algĆŗn objeto filoso es realmente malo para que se resuplen las psicologĆas creo tambiĆ©n que bien lejos de producir personas mĆ”s disciplinadas el castigo corporal hace mucho mĆ”s difĆcil enseƱar a los hijos a comportarse ahora noten que la psicologĆa hace Ć©nfasis en lo que estĆ” describiendo es un abuso totalmente nosotros no podemos ni debemos poner en el mismo nivel lo que la palabra de Dios muestra como disciplina corporal no es lo mismo darle una malgada a un niƱo con un lĆmite y dentro de cierto rango tambiĆ©n y control de nuestro carĆ”cter a dejarnos llevar por nuestra ira, a dar cachetadas a dar puƱetazos o a caerle a palazos con cualquier objeto que se nos atraviese la Biblia no promueve eso mis hermanos puse en pantalla y esto quiero dejarlo bien en claro porque ahorita darĆ© brevemente algunos elementos que nos pueden auxiliar para llevar una disciplina bĆblica pero quiero dejar bien en claro esto mis hermanos si eres creyente o nos estĆ”s visitando la Biblia no promueve las golpizas no promueve las humillaciones o los maltratos a nuestros hijos y nosotros como creyentes debemos oponernos cajantemente que se abuse de un niƱo de esa manera eso es un abuso aun cuando quieras utilizar un versĆculo y decir es que el que ama disciplina asĆ como Dios a sus hijos lo disciplina y lo azota por eso yo lo azoto y lo maltrato eso no es lo que la palabra de Dios dice ponĆa en pantalla esto Dios ha instituido el castigo corporal como un medio eficaz para disciplinar al niƱo cuando desobedece es importante esto la necesidad del castigo corporal de la nalgadita me ha tocado estar y yo quiero decirte esto mi hermano hay momentos en los que de verdad es complicado y debemos determinar porque ha sido complicado por nuestra comodidad por nuestra pereza por el miedo a la aceptaciĆ³n de nuestros hijos pero deberĆamos al final del dĆa recordar que es Dios el que nos ha instruido a esto y hay veces que postergamos el castigo corporal a la nalgadita a mi me tocĆ³ en alguna ocasiĆ³n estar no hay nadie de aquĆ no se sientan pero estaba en una situaciĆ³n donde el niƱo estaba teniendo faltas de respeto graves y entonces sus papĆ”s en lugar de darles un nalgadito a hablarle dijeron mira sabes que como estas tan rebelde ya no puedes ver la tele y le apaga la tele pero tenia mas hermanitos y los hermanitos asĆ como de oye nosotros que culpa tenemos y postergo el o sea la disciplina era en ese momento tan fĆ”cil llevĆ”rselo aparte y disciplinarlo y explicarle como ahorita veremos que por postergar esa disciplina fĆsica terminĆ³ amolando a los demĆ”s que estaban ahĆ es mas fĆ”cil como veremos mas adelante con los niƱos hasta cierta edad utilizar mejor este tipo de disciplina fĆsica en ese momento se explica y entonces la disciplina es Ćŗnicamente para aquel que ha cometido la rebeldĆa mis hermanos puse en pantalla esto nuestros niƱos deben entender que el pecado tiene consecuencias necesitan entender que el pecado tiene consecuencias si nosotros no le demostramos el mundo la vida o la soberanĆa de Dios se encargarĆ” de una manera dolorosa de mostrarle mas adelante las consecuencias del pecado y que el no pueda hacer siempre su voluntad una nalgada a tiempo administrada con mesura sin ira y en el lugar adecuado le harĆ” mucho bien al alma de tus hijos y eso no lo digo yo lo dice la palabra mira lo que dice proverbios 13 24 el que evita la vara odia a su hijo pero el que ama disciplina con diligencia entonces de manera inversa la palabra estĆ” diciendo que detener el castigo no es una muestra de amor, dice mas bien que es una muestra de odio eso es no amar a tus hijos ahora entiendo que a veces hay momentos que dices hay es que enredarme y explicarle y tomar tiempo y todo mejor ya si ya no pasa nada no no pasa nada y dejamos ahĆ que vayan creciendo pequeƱas pequeƱas raicitas en lugar de cortarlas inmediatamente ahora que es lo que me preocupa o que lo que se me hace grave realmente que muchas veces conocemos estas cosas pero nos dejamos seducir por la comodidad o lo que dicen otras personas pero dice la palabra que el que ama a su hijo realmente desde temprano lo disciplina nuevamente recuerda estos versĆculos y recuerda esto mi hermano es la palabra de Dios lo que lo dice y el es sabio y el es fiel y escucha bien esto el ama a tus hijos mas de lo que tu los amas el ama a tus hijos mas de lo que tu los amas y puedes tener la certeza de que disciplinarlos conforme a su palabra darĆ” buen fruto dice Proverios 22.15 nuevamente recuerda esto en esos momentos la necedad esta ligada al corazĆ³n del niƱo pero la vara de la disciplina lo alejara de ella Proverios 23.13 no escatime la disciplina del niƱo aunque lo castigues con vara no morirĆ” lo castigaras con vara y le daras su alma del seol y recuerda esto Proverios 29.15 la vara y la reprensiĆ³n dan sabidurĆa pero el niƱo consentido avergĆ¼enza a su madre porque es un niƱo consentido me encanta la palabra porque literalmente habla de alguien suelto habla de alguien que se deja sin restricciĆ³n que nunca le dice nada que lo deja a sus propios impulsos a sus propios deseos que el muchacho o el niƱo es gobernado por lo que el quiere hacer nunca se le dice que no ese muchacho traerĆ” vergĆ¼enza a sus padres ahora quiero recordarte esto yo sĆ© que no es algo que se maneje el dĆa de hoy en la sociedad pero mis hermanos aun cuando hay un montĆ³n de expertos aun cuando hay gente con doctorado en pedagogĆa y lo que tĆŗ me quieras decir estĆ” hablando en contra de la palabra de Dios sea Dios veraz y todo hombre mentiroso como dice su palabra mi hermano Dios sabe mĆ”s que cualquier psicĆ³logo que cualquier nueva corriente que quiera inventarse queriendo cuidar a nuestros hijos la palabra de Dios es fiel, es verdadera y en ella podemos anclarnos seguramente ahora voy a poner rĆ”pidamente algunos elementos que por cuestiĆ³n de tiempo no puedo extenderme en cada uno pero cuando nosotros hagamos uso de esta disciplina fĆsica debemos asegurarnos de hacerlo de una manera correcta en el lugar correcto y por la causa correcta puse algunos elementos nada mĆ”s y con toda confianza al final si tienes alguna duda o quieres ver detalles acĆ©rcate conmigo no estamos promoviendo la violencia estamos viendo la palabra de Dios el primer elemento que puse es nunca le pegues a tu hijo por una torpeza o un accidente no se castiga la torpeza mis hermanos se castiga la rebeldĆa, la desobediencia sĆ© consistente esto no se hace no lo puedes castigar por algo que Ć©l ni sabĆa que estaba mal, sĆ© claro pero no castigues al niƱo porque no tiene capacidad de hacer algo eso no es una razĆ³n segundo nunca le pegues a tu hijo en un lugar que pueda hacerle daƱo, nunca varios pastores y me encanta siempre que escucho temas de crianza dicen, Dios nos hizo tan perfectamente que nos diseĆ±Ć³ con esa parte de colchonadita dice algunos mĆ”s y otros menos pero al final al final la colchonadita que son nuestras nalguitas ahĆ dale si ya apareciĆ³ un moretĆ³n probablemente tĆŗ te excediste en la fuerza tĆŗ debes de tambiĆ©n mirar y cuidar que no sea algo que lastime el tercer elemento no le pegues en pĆŗblico, no la avergĆ¼ences ya veĆamos hace ocho dĆas, es algo que mĆ”s bien desalienta, que provoca ira en nuestros hijos apĆ”rtalo a un lugar privado explĆcale y de paso tĆŗ tambiĆ©n toma tiempo para que se calme esa ira y es el siguiente elemento, dice, nunca le pegues con ira, o es difĆcil bueno yo hablo por mĆ, no sĆ© tĆŗ como papĆ” pero en ese momento que viene la desobediencia, la faltita de respeto y cuestiones asĆ y sobre todo cuando es contra ti nuestra naturaleza porque lastimosamente a un mono pecado de nosotros quiere reaccionar y hacer justicia propia pero nunca le pegues con ira el momento correcto para hacerlo es apĆ”rtate, respira y en el momento en el que tĆŗ lo hagas tambiĆ©n te debe doler a ti hacerlo, ya debe ser un momento en el que tĆŗ estĆ©s tranquilo y digas, mira ahorita ya no es fĆ”cil para mĆ contrario al momento que dices este es el momento y te quieres dejar ir cĆ”lmate tampoco lo postergues demasiado porque es necesario que el niƱo sepa que lo que acaba de cometer fue algo que iba en contra de la palabra de Dios y que ya habĆa sido explicado previamente escucha a tu hijo antes de hacerlo si ves algo, a ver, por quĆ© sucediĆ³ eso, indaga en su corazĆ³n pero contrĆ³late a ti como decĆa MartĆn Lloyd-Jones cuando estĆ”s disciplinando a un niƱo debes controlarte primero a ti mismo el dominio propio o el dominio del carĆ”cter es un prerequisito esencial en el control de los demĆ”s siguiente elemento explica la razĆ³n y asegĆŗrate que lo entiende despuĆ©s de que tĆŗ le dices, mira, te voy a disciplinar porque la manera como tĆŗ arrebataste el juguete o le hablaste a tu hermanito es algo que no agrada a Dios, Dios nos creĆ³ para amarnos, etc. tiene la nalgadita y tĆŗ necesitas preguntarle, decirle Āætienes claro por quĆ© te estoy disciplinando? Āætienes claro por quĆ© estĆ” sucediendo esta situaciĆ³n? ĀæpodrĆas, en el caso de que ellos ya puedan hablar Āæpuedes repetirme y afirmarme de que estĆ”s seguro de lo que estĆ” sucediendo? Ah, ok otro elemento utiliza una vara, no tu mano tu mano fue creada para darle amor ahora hay varitas que esperamos despuĆ©s traer o vender en algunos lugares cristianos no utilices mĆ”s allĆ” elementos, yo sĆ© que hemos crecido en una cultura que el cable, la chancla la plancha, la licuadora, los ganchos yo no lo digo yo gracias a Dios no lo digo por mi no fue mi caso ni estoy hablando de una una rama de un mezquite y abuelo dijo el pastor que una rama vamos por el mezquite y con las espinas no mi hermano hay elementos especiales porque nuestra idea no es generarle no es lastimarlo y no confundirlo con nuestra mano porque nuestra mano es un instrumento para abrazarlos, para acariciarlos y como veremos en este Ćŗltimo aspecto por lo menos en el dĆa de hoy es que despuĆ©s de hacer esto, despuĆ©s que Ć©l te repite y que entiende afirma tu amor a tu hijo a un adolescente cuando ya no es un tema corporal sino un tema de restricciĆ³n o de lĆmites, no levantes estas murallas, ahora aquĆ se estĆ” diciendo muy fĆ”cil yo entiendo, yo tambiĆ©n soy papĆ” y entiendo ese momento que no es tan sencillo, de hecho humanamente es imposible pero lo hacemos amparados en la gracia de Dios y en su EspĆritu Santo afĆrmale tu amor despuĆ©s de que sucediĆ³ eso, hijo esto sucediĆ³ pero quiero que sepas que yo te amo, que a pesar de que tĆŗ hablaste asĆ desobedecĆ tuvo una consecuencia pero mi amor por ti no cambia, contrario a que se acostumbre en nuestra cultura una ley del hielo de dĆas y dĆas y el niƱo vive con una angustia de pareciera que el papĆ” ya no lo ama no solamente ya con ese golpe de disciplina sino con un tormento mental porque pareciera que ahora se ha quedado huĆ©rfano y no debe ser asĆ, debemos hablar con nuestros hijos instruirlos, llevarlos a la palabra pero en un ambiente de ternura y de amor mis hermanos para esto yo quiero aƱadir debemos orar antes de hacerlo y despuĆ©s de hacerlo debemos orar tambiĆ©n y decirle SeƱor primero contrĆ³lame a mi quiero dar gloria a ti no ser arbitrario y imponerme a mi porque yo soy el que manda tĆŗ eres el que manda SeƱor mira lo que dice 1 Samuel 3 13 hablando de esta parte de falta de disciplina si tienes tiempo y en el cristianismo es un pasaje que habla muy claro de la falta de disciplina de los papĆ”s a los hijos y habla lleno un tema de hijos probablemente jĆ³venes o adolescentes en los cuales el papĆ” estaba viendo que estaban haciendo cosas deshonestas dentro de las cosas de Dios incluso y el pues era tibio y Dios le habla y le dice en 1 Samuel 3 13 hablando y le dice y le mostrarĆ© que yo juzgarĆ© su casa para siempre por la iniquidad que el sabe porque sus hijos han blasfemado a Dios y el no los he estorbado solamente los expuso como que decĆa bueno hijos pues como que ya ya cĆ”lmense y realmente no puso un estorbo delante de ellos y Dios mis hermanos tiene mucho que decir tambiĆ©n y yo creo que aquĆ es hay muchos elementos en temas de niƱos pero en temas de adolescentes o de personas que tienen un mayor rango de libertad y que los papĆ”s estĆ”n viendo prĆ”cticas pecaminosas en ellos y no hacen nada mis hermanos Dios tiene algo que decirle a los papĆ”s y Dios va a juzgar esa negligencia Dios asĆ como le dijo ElĆ tambiĆ©n lo mira a nosotros y dice mira tĆŗ no estĆ”s estorbando a tus hijos yo no he cambiado dice Dios esa misma molestia que Dios sintiĆ³ con ElĆ por no estorbar a sus hijos que estaban practicando y viviendo abiertamente en pecado es la misma molestia que Dios tiene para todos aquellos padres que no estĆ”n estorbando a sus hijos porque Dios no ha cambiado mis hermanos el dĆa de hoy y bueno no sĆ© el dĆa de hoy yo creo que histĆ³ricamente llegamos a esta etapa de adolescentes y entonces los papĆ”s yo digo SeƱor ayĆŗdame para realmente hacer esto mis hijas no son adolescentes y me imagino lo complicado que debe ser pero de repente llegamos a esta etapa de la adolescencia y hay papĆ”s buena onda que se quieren hacer los buena onda y Dios que no mira dice que mejor debemos llevarnos como amigos y ser su mejor amigo y cuestiones asĆ y entonces ven que los hijos estĆ”n ya entrando a temas de alcoholismo, de relaciones sentimentales, probablemente de sexo antes del matrimonio estĆ”n teniendo y rodeĆ”ndose de amistades y teniendo y viviendo y habitando en pecado, probablemente les han dado desde corta edad una libertad en su celular, en su tablet y alguna vez ya les cacharon hasta pornografĆa o se han enterado que practican esta onda del sexting que es mandarse fotos con otros jĆ³venes de sus partes Ćntimas y entonces por ahĆ se dieron cuenta y dicen no mira pero ya hablĆ© con mis hijos, ya me prometieron de verdad, ya no lo van a hacer y que hiciste, no pues donde estas ya otra vez le preste el coche ya otra vez saliĆ³ con sus amigos pero ya me dijo que ya no lo va a hacer y su celular y la tablet, pues ya lo tiene ahĆ pero el me prometiĆ³ de verdad que ya no lo va a volver a hacer y entonces realmente no hay un estorbo no hay lĆmites de horario no hay lĆmite ni restricciones en todos sus tiempos y entonces llegamos a esta conclusiĆ³n de decir bueno pues al total, al fin y al cabo todos fuimos jĆ³venes pues total mira que Dios me salvĆ³ a mĆ gloria a Dios gloria a Dios porque a pesar de que si tuviste papĆ”s que no te estorbaron que no te instruyeron eso no elimina la verdad de la palabra de Dios ni elimina la responsabilidad que tenemos como papĆ”s, primero deberĆamos dar gloria a Dios porque a pesar de eso nos ha salvado pero mis hermanos a lo mejor como jĆ³venes, como hijos jĆ³venes que podrĆamos tener, hemos caĆdo en este tema de no estorbar por comodidad, a lo mejor hasta por temor de que mis hijos me dejen de hablar o que crean que ya no lo amo, mis hermanos cuando dejamos de limitar, de ver por ellos y estorbarles aĆŗn en el pecado no es una muestra de amor sino mĆ”s bien de aborrecimiento asĆ que mis hermanos tengamos cuidado con eso y recuerda esto aĆŗn con adolescentes aĆŗn en medio de las restricciones, castigos, limitaciones afĆrmales tu amor afĆrmales que tu amor no cambia recuerda lo que deseamos hace ocho dĆas el dĆa que estemos delante de nuestro SeƱor, Ćl nos dirĆ” bien, buen siervo y fiel entre en el gozo de tu SeƱor quien de nosotros realmente puede llegar y decirle SeƱor la neta si, yo si fui un bien, buen siervo y fiel me merezco que me digas eso nadie, sabes por quĆ© lo hace por su gracia, porque nos mira a travĆ©s de Cristo y es mi anhelo que ese es el motivo, que a pesar de que nuestros hijos han fallado o han pecado recuerda que tĆŗ tambiĆ©n lo has hecho y Cristo te sigue yendo acepto en el amado, Ćl sigue diciendo mira mi amor por ti no ha cambiado y de la misma manera nosotros podamos afirmar a nuestros hijos finalmente vamos a terminar con esto en el Ćŗltimo elemento la crianza de nuestros hijos debe ser administrada bajo la autoridad de Cristo, nuevamente padres no provoquen a ir a sus hijos sino crĆenlos en la disciplina e instrucciĆ³n del SeƱor no en la nuestra sino en la del SeƱor, como Ćl manda, como Ćl instruye en Su palabra, ponĆ en pantalla esto la meta final de la crianza es llevar a nuestros hijos a tener una relaciĆ³n personal con Cristo no sĆ³lo cambiar su conducta a veces como padres nos volvemos conductistas, en meramente querer cambiar la conducta de nuestros hijos y olvidarnos de su corazĆ³n de lo que hay detrĆ”s de eso o simplemente colgarles frutos artificiales mira tĆŗ pĆ³rtate bien ahĆ en la iglesia y con la familia y ya no me importa lo que suceda dentro de ti, solamente quiero que tĆŗ luzcas bien pero no, no sembramos no instruimos en una relaciĆ³n con Cristo, de si alguien por ahĆ, es como si alguien quisiera colgar frutos artificiales a un Ć”rbol y ponĆan el ejemplo de una seƱora que llega con su esposo y le dice oye gordo, fĆjate el limonero no estĆ” dando limones tiene una plaga y entonces el seƱor buen mexicano le dice no te preocupes mi amor, voy a resolver eso se va al mercado y compra limones y le engrapa los limones ahĆ al Ć”rbol y le dice a su esposa mi amor, ya solucionĆ© eso pero que te sucede si le engrapaste los limones esa plaga necesita mis hermanos, a veces estamos tan preocupados Ćŗnicamente por la conducta de nuestros hijos que solamente estamos corrigiendo eso, pero no estamos realmente interesados en guiar y en instruir a nuestros hijos a una relaciĆ³n personal y salvadora con Cristo puse en pantalla esto nosotros no podemos convertir a nuestros hijos, pero uno de los medios que Dios ha prometido usar para obrar esa transformaciĆ³n en sus corazones es el trabajo de los padres de creer a sus hijos en la disciplina e instrucciĆ³n del SeƱor no depende de nosotros su salvaciĆ³n pero si somos llamados a hacer estas herramientas estos instrumentos que estimulemos, que instruyamos a nuestros hijos a una relaciĆ³n y por lo tanto debemos tomar y guiarnos en base a todo lo que hemos visto el dĆa de hoy quiero terminar con esto y digo esto porque lo que pone aquĆ en pantalla porque a veces creemos y decimos, bueno al final si la salvaciĆ³n es de Dios pues ya ahĆ Dios lo salvarĆ”, pues dijo el Pastor que Ćl los ama mĆ”s que yo Āæno? entonces pues ya que los salve gloria a Dios porque Cristo es asĆ si es que tĆŗ piensas asĆ gloria a Dios porque no depende de nosotros aquĆ estĆ” hablando a creyentes que han entendido su identidad como hijos amados, redimidos rescatados y que ahora en esta nueva identidad anhelan agradar a Dios y andar como Ćl nos ha instruido quiero terminar con esto, padres por obediencia a Dios y por amor a tus hijos lo voy a leer tambiĆ©n para mĆ por amor a tus hijos o a nuestros hijos no descuidemos este deber hablemos con nuestros hijos, ganĆ©monos sus corazones interesĆ©monos en ellos en las cosas que a ellos les interesan dediquĆ©mosles tiempo juguemos con ellos riĆ”monos con ellos razonen con sus hijos instruyanlos en la verdad expongĆ”moslos al evangelio hay que recordarles constantemente que los amamos abracĆ©moslos, besĆ©moslos animĆ©moslos cuando las cosas salgan bien pero tambiĆ©n apliquemos la disciplina y correcciĆ³n con amor, pero con firmeza me he quedado con esta imagen y decĆa un comentarista en la eternidad muchos hijos alabarĆ”n y darĆ”n gracias a Dios por sus padres porque reconocerĆ”n que ellos fueron el instrumento primordial que Dios usĆ³ para llevarlos a la gloria ahora mi intenciĆ³n no es decir hĆjole que lejos estoy que lejos estamos pero Dios nos trajo aquĆ para quedarnos ahĆ autoconmiserĆ”ndonos nos trajo aquĆ para decirnos que yo soy un Dios de misericordia nueva cada maƱana un Dios que estoy dispuesto a capacitarte y ayudarte en todo aquello que yo te he llamado y Ćl nos ha llamado a ser padres y por lo tanto contamos con todo su respaldo nunca es tarde para tomar acciĆ³n en esto mi hermano, yo no sĆ© en quĆ© etapa de tu vida estĆ©s con tus hijos pero nunca es tarde contrario a eso habrĆ” muchos que por toda la eternidad y por los padres que tuvieron aĆŗn algunos de los que estĆ”n duros en su corazĆ³n el dĆa de hoy voltearĆ”n y estarĆ”n molestos con sus papĆ”s y les dirĆ”n, oye, Āæpor quĆ© nunca me hablaste de esto? Āæpor quĆ© nunca vi esto en la casa? sĆ, iba a la iglesia pero porque esto nunca fue una realidad en nuestras vidas, mis hermanos ĀæquĆ© es lo que queremos para nuestros hijos? no te canses de hacer el bien recuerda, primeramente el amor de Cristo eres un hijo amado llĆ©nate de su amor llĆ©nate de su palabra y entonces permite que tu vida sea un canal de amor, de ternura pero tambiĆ©n de disciplina y de instrucciĆ³n en el SeƱor asĆ que vamos ahora para terminar padre, muchas gracias gracias porque primeramente me viene a la mente tu palabra cuando dice, por tu misericordia no hemos sido consumidos SeƱor padre, gracias porque nos amas tĆŗ si eres un padre perfecto SeƱor y gracias porque decidiste amarnos y tu amor es constante y no cambia aĆŗn a pesar de nosotros SeƱor, aĆŗn a pesar de nuestras caĆdas, de nuestros momentos de duda de nuestro pecado SeƱor tu amor nos envuelve tu amor nos recuerda que es el motivo por el cual te amamos SeƱor y gracias porque encima de todo eso y de la identidad que ya tenemos en ti segura SeƱor y de ahĆ nuestro primer llamado diario SeƱor de habitar en tu palabra de recordar quiĆ©n somos en ti y no caminar ni vivir hacia nuestras fuerzas SeƱor sino desde una perspectiva de hijos amados gracias por recordarnos, instruirnos o a lo mejor hasta por primera vez mostrarnos SeƱor quĆ© es lo que tĆŗ nos llamas como padres SeƱor perdĆ³nanos porque sĆ© que ha habido momentos en los que hemos fallado en los que hemos reaccionado con ira explosiva pero tambiĆ©n con ira implosiva apartĆ”ndonos, siendo indiferentes a nuestra familia, a nuestros hijos y de alguna u otra manera hemos sido negligentes a lo que tĆŗ nos has llamado SeƱor Padre pero yo te agradezco porque cada dĆa que tĆŗ nos das tu misericordia nos rodea SeƱor, cada dĆa que tĆŗ nos das tu presencia es con nosotros y yo sĆ© que tĆŗ nos has traĆdo aquĆ y nos has hablado SeƱor precisamente para mĆ”s que mirar atrĆ”s ahora SeƱor mirar atrĆ”s y quedarnos ahĆ es mirar atrĆ”s, aprender, abrazar tu perdĆ³n y en el poder de tu EspĆritu Santo SeƱor anhelar vivir esto SeƱor tomar pasos concretos para realmente obedecer y vivir conforme a tu palabra, entendiendo SeƱor que es algo que primordialmente tĆŗ has establecido que tĆŗ eres Rey que tĆŗ eres sabio SeƱor y que no hay nada mĆ”s sabio de nuestra parte que anclarnos en tu palabra y vivir conforme a ella, tĆŗ eres el creador de todas las cosas, tĆŗ eres el creador de nuestras familias, de nuestros hijos de nuestros matrimonios SeƱor y es un suicidio el darle espalda a tu palabra SeƱor gracias Padre por tu misericordia permĆtenos SeƱor poder abrazar tu perdĆ³n pero permĆtenos tambiĆ©n caminar dando gloria a tu nombre a travĆ©s de todo lo que hacemos aĆŗn en medio de los fallos como hemos hablado modelar el perdĆ³n, modelar tambiĆ©n nuestra debilidad porque no se trata de padres perfectos, se trata de padres SeƱor, igualmente dĆ©biles pero que estamos siguiendo al perfecto que anhelamos SeƱor ser como tĆŗ porque tĆŗ nos has amado cuando no lo merecĆamos y anhelamos ser canales de gracia hacia nuestros hijos y hacia las personas que nos rodean SeƱor, todo esto para gloria tuya te lo pedimos en el nombre de JesĆŗs AmĆ©n Horizonte Tequisquiapan somos una iglesia que confĆa camina y comunica a Cristo acompƔƱanos domingo a domingo te esperamos